Alejandro Martín sobre la era del cobre: «No estamos preparados, pero estamos trabajando para estarlo»

El funcionario detalló las herramientas de financiamiento para pymes, los planes de infraestructura vial para conectar los valles, y enfatizó la necesidad de un ordenamiento territorial impulsado por los propios calingastinos de cara a los próximos 20 años.

Redacción, Diario Revolución, Calingasta, San Juan, Argentina. En una reciente entrevista para Veta Stream, el streaming de Diario Revolución Calingasta, el Secretario de Comercio, Industria y Servicios de San Juan, Alejandro Martín, dialogó sobre los desafíos y oportunidades que representa la inminente «era del cobre» para la provincia. El funcionario detalló las herramientas de financiamiento para pymes, los planes de infraestructura vial para conectar los valles, y enfatizó la necesidad de un ordenamiento territorial impulsado por los propios calingastinos de cara a los próximos 20 años.

¿Qué herramientas está brindando la Secretaría para aquellas pymes y emprendimientos que buscan sumarse a la cadena productiva ante el inminente boom minero?

Como primera etapa, para las pymes que necesiten capacitar a sus empleados, contamos con el programa Aprender, Trabajar y Producir. Consiste en cursos de formación tras los cuales se accede a una práctica profesionalizante de tres a seis meses (20 horas semanales). Durante este periodo, la persona recibe una compensación de $320.000. Si el empleador luego lo incorpora a su nómina como trabajador registrado, recibe ese mismo importe como subsidio durante nueve meses.

Por otro lado, para inversión en equipamiento, existen herramientas financieras a través de la Agencia Calidad San Juan y la Fiduciaria San Juan. Además, para proyectos técnicos que requieran asesoramiento profesional, contamos con Aportes No Reembolsables (ANR) de hasta el 50%, que pueden llegar al 90% si los proyectos son liderados por mujeres, o si involucran eficiencia energética y aprovechamiento hídrico.

Los Azules

De cara a la gran demanda hotelera, gastronómica y de servicios que traerá la minería, ¿Qué proyección hacen desde el Ministerio de Producción?

Sin duda, la Villa de Calingasta y Barreal van a tener un desarrollo y una demanda inmensa de servicios, sobre todo de empresas que buscan ser subcontratistas de los proyectos mineros. La mejor forma de prepararse es capacitarse. Es fundamental aprovechar las herramientas de los Ministerios de Producción y de Turismo. Por ejemplo, en la Fiduciaria San Juan ya hay una línea de crédito disponible específicamente para el turismo. Hay que acercarse y compenetrarse con estas líneas que facilitan la generación de empleo.

El Pachón

Teniendo en cuenta la magnitud del cambio que se aproxima, ¿Estamos preparados estructuralmente los sanjuaninos para esta nueva etapa de la industria?

Ya le digo que no estamos preparados, pero el Gobierno está trabajando fuertemente para irse preparando. Esto no abarca solo capacitaciones, sino también saldar una deuda pendiente: la infraestructura. A fines de este mes se emitirá un bono que destinará 600 millones de dólares a obras viales e hídricas que la provincia necesita para crecer.

Este plan incluye la Ruta 40 Norte-Sur, la Ruta 150 (Jáchal-Rodeo), la doble vía de la Ruta 20 en el ingreso a San Juan, y la tan postergada Ruta 153, que une el departamento Sarmiento con Barreal.

La Ruta 153 es estratégica, al igual que la Ruta 40 Norte que los calingastinos usamos a diario. ¿Cuándo comenzarían estas obras y qué impacto tendrán?

La Ruta 153 es vital; venimos trabajando con industrias como la calera, que la necesita para mejorar su logística hacia el paso a Chile, además de que permitirá descongestionar los camiones que hoy pasan por el centro de Mendoza. Está en el programa de gobierno, detrás de las prioridades inmediatas que son la Ruta 40 Norte-Sur y la 150 de acceso a las minas.

Sobre la Ruta 40 Norte, lo que nos han informado es que se va a licitar antes de fin de año, ya que el desembolso de la emisión del bono ingresará durante octubre. A esto hay que sumarle que el proyecto Vicuña, como parte de su declaración de impacto ambiental, entregará al Gobierno 250 millones de dólares como requisito fundamental para obras de servicios viales e hídricos que mejoren la vida de la comunidad.

En su contacto permanente con los proveedores locales, ¿Nota que el ciudadano y la pyme dimensionan los tiempos y la escala de lo que se viene?

Mucha gente llega con expectativas altísimas, pero los proyectos mineros tienen sus tiempos; no arrancan de un día para el otro como a veces sucede con el petróleo. Por ejemplo, Vicuña tiene su plan fuerte para fines del año que viene, mientras que Los Azules y Pachón vienen para más adelante. Hay que usar este tiempo para planificar. No debemos mirar a dos o tres años, sino proyectar cómo queremos que sea Calingasta de acá a 20 años.

Vicuña

Por último, dentro de ese ordenamiento territorial a 20 años, ¿Cómo debe ser el trabajo conjunto entre el sector público y el ciudadano de Calingasta?

Esa planificación es una tarea que tiene que liderar la Municipalidad y los propios calingastinos, no nosotros desde la capital. Nosotros podemos acercar las herramientas y el apoyo técnico —como lo está haciendo la Dirección de Planeamiento y Desarrollo Urbano, o el departamento de Urbanismo de la Universidad—, pero el proyecto debe surgir de los actores locales.

Es la comunión público-privada la que debe definir el futuro: dónde se van a ubicar las industrias que van a llegar, delimitar los sectores, y pensar en un parque industrial que esa zona va a necesitar sí o sí para tener un crecimiento ordenado. Desde el Gobierno Provincial estamos trabajando todos los días para llegar a cada rincón de San Juan, con una Secretaría de puertas abiertas al servicio de todos los calingastinos.

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