Este productor pionero no solo está cultivando semillas; está cultivando una visión de futuro donde la audacia agrícola y la innovación tecnológica convergen.
Redacción, Diario Revolución, Calingasta, San Juan, Argentina. La localidad de Tamberías, históricamente reconocida por su impronta productiva, este año fue testigo de un hito que marca un antes y un después en su matriz económica. En un suelo que tradicionalmente le ha dado prioridad al ajo, ha surgido el primer productor de maní del departamento con el emprendimiento «Emprendiendo se crece mejor» que no solo desafía las condiciones climáticas del valle, sino que abre una puerta inexplorada para el desarrollo agrícola.
Francisco Castillo, pasó por Veta Stream y contó su inesperado impacto con la producción de un alimento rico en proteínas y de alto valor nutricional. La posibilidad de establecer una cadena de valor local para el maní promete dinamizar la mano de obra calificada en Calingasta.
¿Por qué maní y no otro producto?
En realidad yo soy de hacer cosas nuevas, sin ir más lejos, en el secundario cuando hacíamos proyectos yo fabriqué un colectivo con ascensor, nadie sabe de eso, lo fabriqué y lo expuse en Tecnópolis, participaba en Feria de Ciencias y al año siguiente nos llevaron a Tecnópolis, yo ya había salido del secundario e hicieron una excepción, nos llevaron a Tecnópolis e hice esa exposición, siempre se me pusieron ideas nuevas digamos, salgo siempre afuera de lo común, no me gusta lo común creo que hay cosas que se pueden hacer cosas distintas como en todos los lugares y esto del maní ocurrió con una charla entre amigos, con un amigo que es gendarme de la provincia de Chaco y conversábamos lo que se producía allá y le propusimos conseguir un poco de semillas para hacer una prueba, a ver si se daba.
¿Qué te sucedió cuando viste que se daba el maní?
Fue un momento emocionante, increíble, incluso cuando empezaron a salir los brotes, muy diferente a todas las plantaciones acá, nadie entendía nada digamos, ¿Qué planta era eso?, nos preguntábamos, ya todos empezaron a comentar, los que iban a la finca miraban sorprendidos los tres borditos y ¡era maní!.
¿Por qué nos decías que es distinto a otros productos?
Y porque la hoja en sí sale diferente a lo que es el poroto, al tomate también, muy diferentes las hojas, eso principalmente.
¿Es un producto que puedes trabajarlo todo el año?
En realidad son cinco meses de trabajo en temporada de calor, de ahí nosotros nos tomamos el tiempo de ir haciendo pruebas, no lo comercializamos ahí nomás, porque la idea, siempre fui con esa idea de poder exportar, sea lo que sea, pero exportar algo y con el maní se me está ocurriendo eso. En ese bache, en realidad, vamos haciendo pruebas e intentando darle otro sabor por ejemplo.
¿Y los productos están en locales de venta?
De este año no, aún no, porque recién estamos empezando a cocinar, tuvimos la cosecha hace poco, pero el año pasado sí, bastantes lugares compraron para revender.
¿Cree que para la próxima temporada podes lograr otro sabor?
Sí, la intención es esa y también aumentar el rendimiento, porque por ahí me cuesta conseguir los agroquímicos. Ahora es como muy natural, digamos, tierra, agua y mantenerlo limpio, el año pasado quise conseguir y acá en San Juan y Mendoza no se consiguen, en Buenos Aires y todas esas partes se conseguía, pero no enviaban mucha cantidad, no mandaban lo que yo necesitaba, son insumos que hay que costearlos y son muy caros.
En el último tiempo cuando Glencore Pachón hace pública tu historia, ¿De dónde te llamaron?
La última entrevista que tuve fue del diario Clarín, en la sección Clarín Rural y de acá, Tiempo San Juan y diferentes medios de comunicación de la Ciudad de San Juan. En realidad, cuando me llegó el mensaje de Clarín no lo podía creer, era un montón, la verdad que se me pone la piel de gallina.
Cómo meta tenés la idea de exportar, ¿Y generar más mano de obra?
Sí, tal cuál, la idea es esa, siempre fue mi intención ayudar a la gente y de brindar mano de obra. Incluso hace unos años atrás, cuando dejé de estudiar, nos pusimos a producir ladrillos y a un montón de familias le pudimos dar trabajo digno, eso es muy lindo es un poco el espíritu del emprendimiento.
¿Con qué maquinaria cuentan?
Contamos con tractores de mucho tiempo de trabajo de mi viejo, el motor que conseguí por medio de Glencore Pachón, ese lo he puesto hoy para cocinar el maní contando con varios objetivos ese motor también.
¿Cómo se cocina esto? ¿Cómo es el proceso para obtener el producto final?
Se prepara en un recipiente de 200 litros de capacidad muy parecido a un horno de barro ya que se revoca por el costado y nosotros le hemos puesto unos rodamientos en cada punta al recipiente, desde ahí va dando vueltas permanentes y el fuego se lo mantiene bajo, el producto depende de la intensidad del fuego y la cantidad de minutos que se le da para cocinar, la primera prueba que hicimos cuando empezamos no salió muy bien (entre risas), era maní quemado con sabor a carbón.
Incluso cuando me hicieron una entrevista de un medio de Iglesia, a cada rato escribían para saber como se hacia, yo creo que esto no se basa en eso, sino en la intención de qué quiere cada uno, porque no porque sea algo nuevo todos lo tenemos que hacer, sino que hay tantas cosas diferentes que todas las podemos hacer, tantas cosas que no tenemos y que no pensamos o que no salimos por ahí de lo convencional, no nos arriesgamos a veces. Sin ir más lejos, yo el año pasado me compré una mini excavadora, todos pensaban que me la había comprado Pachón y no, la verdad que esa la importé de China, estaba en pleno trabajo en la alta cordillera y no podía dormir pensando en esa maquinaria y cuando llegó la mini excavadora en la caja cerrada, mi viejo estaba muy contento y me dijo ¡estás re loco!, fue todo una gran emoción.
¿Y cuál sería la próxima inversión para tu proyecto?
Hoy por hoy estamos pensando que a esto lo tenemos que exportar sí o sí, no sé cómo, pero va a estar exportado algún día. A mí me pasó una vuelta que tenía una máquina para fabricar ladrillos fue préstamo del municipio digamos y me la quitaron y me dijeron: vos nunca vas a poder tener algo así. Y después cuando me traje la mini excavadora, me di cuenta que es mentira que no la podes tener, porqué trabajando de manera honesta todo se puede, sin horarios por ahí porque te levantas y no sabes la hora, dejas por ahí un montón de cosas de lado, inconscientemente, porque no te das cuenta, pero cuando los resultados llegan el sabor es tan distinto.
Que te dijeran que no podes, ¿Fue como un combustible?
Sí, exacto, a mí me enseñaron a trabajar, dejé mis estudios, me acuerdo cuando dejé mi estudio y me dice mi viejo, ¿por qué vas a dejar de estudiar? y le respondí que no se preocupe por mí porque yo los iba a ayudar a ellos.
Para concluir, contanos de tu trabajo en alta cordillera…
Hace tres años vengo trabajando como ayudante de perforista, soy de aprender rápido. Estuve en el proyecto Altar en la última temporada, pero he pasado por Los Azules, Filo del Sol hoy Vicuña y TMT (Toro Malambo Tambo en Iglesia), comencé como ayudante, ahora soy perforista.













