El EPSE acelera una obra clave en El Tambolar ante el riesgo de grandes crecidas

El organismo busca desviar el río y proteger los túneles de la presa antes de que comiencen las lluvias. La intervención tiene un presupuesto cercano a los $4.500 millones y el objetivo es que esté terminada el 30 de octubre.

El escenario hídrico que se proyecta para los próximos meses llevó al Ente Provincial de la Energía (EPSE) a reforzar las tareas preventivas en los principales embalses y cauces de San Juan. El presidente del organismo, Lucas Estrada, explicó en LV5 Radio Sarmiento que una de las prioridades está puesta en El Tambolar, donde se ejecuta una intervención destinada a reducir los riesgos que podría generar una crecida extraordinaria del río.

Según explicó Estrada, el problema no está solamente relacionado con el volumen de agua. El mayor peligro para las estructuras aparece cuando el caudal arrastra piedras y otros materiales, ya que ese impacto puede deteriorar el hormigón armado de los túneles y generar daños difíciles de reparar posteriormente.

Lucas Estrada

Por ese motivo, el EPSE puso en marcha una obra para modificar el recorrido del río y llevarlo hacia el sector norte, utilizando un paleocauce. El nuevo recorrido permitirá que el agua vuelva a incorporarse posteriormente al cauce del arroyo Tambolar y continúe hacia el sur, en dirección a Caracoles.

La medida apunta principalmente a evitar que una eventual crecida termine concentrando el caudal sobre las estructuras actualmente construidas en El Tambolar. Estrada explicó que, frente a escenarios de este tipo, resulta preferible intervenir previamente sobre el recorrido del agua antes que afrontar posteriormente reparaciones sobre infraestructura dañada.

La obra también contempla trabajos sobre el arroyo Tambolar. El objetivo es encauzar ese curso de agua, que presenta una fuerte pendiente desde el sector norte, para disminuir el riesgo de que durante episodios de lluvias intensas se produzca un importante arrastre de piedras y otros sedimentos.

El cronograma es uno de los puntos centrales de la intervención. El contrato fue firmado el 7 de septiembre, tiene un plazo total de 120 días corridos y representa una inversión aproximada de $4.500 millones. Sin embargo, el EPSE estableció una meta mucho más inmediata: la obra debe quedar operativa antes del 30 de octubre, cuando se espera que comiencen a incrementarse las condiciones asociadas al período de lluvias.

En paralelo, el organismo trabaja sobre los distintos embalses para contar con mayor capacidad de regulación. Una de las medidas consiste en mantener un margen disponible dentro de los diques, conocido como “colchón”, que permita recibir nuevos aportes de agua sin que los embalses alcancen rápidamente sus niveles máximos.

Estrada explicó que el control de crecidas requiere que el excedente pueda salir de manera gradual y controlada a través de los aliviaderos. Cuando el agua supera esas estructuras de manera desordenada, aumenta considerablemente su energía y, con ella, la capacidad de provocar erosión y transportar grandes cantidades de material hacia aguas abajo.

Además de El Tambolar, el EPSE realiza tareas de mantenimiento en el tramo comprendido entre Punta Negra y Quebrada de Ullum. Allí se busca garantizar que el cauce permanezca despejado en caso de que sea necesario realizar descargas hacia el río San Juan.

El organismo trabaja con distintos escenarios posibles y contempla caudales que podrían alcanzar hasta los 980 metros cúbicos por segundo. Estrada remarcó que no existe certeza absoluta sobre el comportamiento de la naturaleza, por lo que las obras y la planificación buscan reducir los riesgos frente a distintos niveles de crecida.

De esta manera, la preparación de los embalses y las intervenciones sobre los cauces serán una pieza central de la estrategia hídrica de San Juan durante el ingreso al verano de 2027.

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