Adolfo Medalla e Ignacio Balaguer anticipan un nuevo espacio político para 2027 y reavivan el reclamo por la pavimentación de la Ruta 149

Con un fuerte enfoque en el localismo, la transparencia institucional y la superación de las divisiones partidarias tradicionales, ambos expusieron las principales demandas de los vecinos y su visión para el futuro del departamento.

En una reciente emisión de Veta Stream, los dirigentes políticos Adolfo Medalla e Ignacio Balaguer se sentaron en los estudios para brindar detalles exclusivos sobre dos iniciativas que prometen transformar el departamento: el histórico reclamo por la pavimentación de la Ruta Nacional 149 que conecta San Juan y Mendoza a través de Barreal y Uspallata y la creación de un nuevo espacio político departamental de cara a las elecciones de 2027.

Con un fuerte enfoque en el localismo, la transparencia institucional y la superación de las divisiones partidarias tradicionales, ambos expusieron las principales demandas de los vecinos y su visión para el futuro del departamento.

Vienen trabajando enérgicamente. ¿Cómo les fue en la última reunión por la tan anhelada pavimentación de la Ruta Nacional 149? ¿Qué análisis hacen del encuentro?

Ignacio Balaguer: Lo que estamos viendo es que se empieza a consolidar un grupo de vecinos, principalmente de la localidad de Barreal, que están participando muy activamente. No es una campaña masiva de manera presencial, pero sí en lo que hace a la cantidad de firmas. Ya llevamos 1.211 firmas. Muchas de ellas se sumaron el fin de semana pasado, cuando nos acercamos a las calles y notamos que había mucha gente de Uspallata que ni siquiera conocía la existencia del proyecto de pavimentación. Les explicamos y, obviamente, adhirieron. Visibilizar a esa población sirve muchísimo.

Adolfo Medalla: Pasa que la campaña se inició en primer lugar desde acá, desde el departamento de Calingasta. Al no haberse difundido masivamente en todos los medios, los vecinos de Uspallata tal vez no se habían enterado. Pero están muy al tanto de la necesidad y manifiestan querer la pavimentación porque se sienten muy unidos histórica y culturalmente con Calingasta. Es una ruta con mucha potencialidad para el desarrollo de toda la región.

Tras haberse concretado este encuentro, ¿Cuál es el siguiente paso a dar?

Adolfo Medalla: Hemos lanzado estas reuniones presenciales en coincidencia con el inicio del tratamiento del presupuesto nacional. Lo que consensuamos es concentrar las energías en llegar hasta el gobernador de Mendoza para tener una entrevista con él. El proyecto ya se lo hemos enviado hace unas dos semanas a la Subsecretaría de Infraestructura. Además, se hizo un contacto de manera informal directa con el gobernador, y ya recibimos el teléfono de su secretaría privada para acordar la entrevista. La predisposición está.

Para el que está del otro lado y no conoce el detalle, ¿Cuánto cuesta económicamente pavimentar esta ruta, cuántos kilómetros son y quiénes intervienen?

Ignacio Balaguer: Lo que falta pavimentar son 37 kilómetros. El proyecto está valuado en aproximadamente 27 millones de dólares. Tiene muchos años de trabajo y credibilidad; la provincia de Mendoza lo ha venido actualizando cada dos años. Existe una falsa creencia de que Mendoza no quiere la pavimentación, pero la realidad es que ellos han ido renovando la declaración de impacto ambiental e incluso modificaron la traza (corriéndola 300 metros al este en la zona de Tambillos) para proteger la reserva del Camino del Inca.

Es una ruta medianamente sencilla de trabajar porque es una planicie con una sola curva. Lo que encarece el proyecto (en unos 8 millones de dólares) son los pasantes de las bajadas aluvionales de crecientes. Además, existe un compromiso del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) para el financiamiento. Solo hay que priorizarlo.

¿Y por qué creen que se dificultó esa priorización en el pasado?

Adolfo Medalla: Nos comentaron que en su momento estaba lista para licitar, pero se propuso una modificación: anexarle a los 37 kilómetros el acceso a los observatorios. Eso complejizó enormemente la obra porque requería una licitación que involucraba a ambas provincias, a las cámaras de la construcción de ambas provincias. Se complicó tanto que terminó demorando todo.

Podemos decir que es un gigante de la obra pública que está dormido…

Ignacio Balaguer: Totalmente. La concreción de esta ruta y el unirnos directamente con el Pacífico a través de Chile va a levantar a otro gigante dormido, que es más gigante todavía: el Valle de Calingasta. Y a un valle mucho más grande, que es el Valle Longitudinal (Uspallata, Calingasta e Iglesia). El sector privado está convencido; son los que recorren la ruta, los que invierten en camiones y los que han sufrido accidentes. Terminar la 149 es el motor de crecimiento que levantaría todo este potencial.

Cambiando de tema, se ve que tienen «zapatillas con tierra», caminan y hablan con el vecino, algo fundamental en la política. ¿Qué falta para concretar el nuevo partido departamental de cara al 2027?

Adolfo Medalla: Estamos reuniendo avales. Les explicamos a los vecinos que es un «permiso» que les pedimos para poder participar el año que viene y poner nuestra propuesta a consideración. Hemos tomado la decisión de formar un partido político municipal no solo por la posibilidad electoral, sino porque nos damos cuenta de que hay necesidades y formas de hacer las cosas propias de Calingasta que deben expresarse. La legislación exige 500 firmas, pero nosotros buscamos 1.000 avales de diferentes localidades para tener un respaldo contundente.

Nos llama poderosamente la atención la plataforma tecnológica que han lanzado para que el ciudadano de a pie sume sus proyectos. ¿De qué se trata?

Adolfo Medalla: Esta plataforma viene a organizar algo que veíamos suelto en las redes sociales. Siempre se dice «tenemos un proyecto», pero en las campañas puerta a puerta los vecinos plantean demandas que luego quedan en la nada porque el municipio es absorbido por la agenda diaria. Queremos acortar esa brecha enorme entre el gobierno y los vecinos.

Hoy los medios tecnológicos nos dan la posibilidad de desarrollar esto. Le hemos pedido a una Inteligencia Artificial que vaya diseñando la plataforma a nuestra medida. Ingresando a la Plataforma Comunidad de Calingasta, cualquier vecino puede «sumar su idea». La página muestra el porcentaje de proyectos por localidad y le asigna un presupuesto estimado de referencia. Un vecino pide restaurar el hospital de Tamberías o crear un salón comunitario, y queda el registro público de quién lo propuso y cuánto costaría.

De todo ese cúmulo de propuestas que ya subió la gente si nos vamos a Barreal, ¿Cuál fue la que más les llamó la atención o que no tenían en el radar?

Ignacio Balaguer: Recientemente estuvimos conversando con grupos de estudiantes y docentes. Lo que más fuerte manifiestan los jóvenes es la necesidad de carreras universitarias en el departamento. También piden transparencia, saber qué pasa con los fondos y las decisiones, porque se sienten alejados del gobierno municipal. Y, por supuesto, piden más oportunidades de recreación y soluciones urgentes con el transporte, especialmente para quienes asisten a las escuelas nocturnas.

En nuestro relevamiento notamos muchas consultas por el transporte, las escuelas nocturnas y los fines de semana en Barreal. Yéndonos a la capital, Adolfo, usted es de Tamberías. ¿Qué manifiesta el vecino allí o qué demanda le llamó la atención en la plataforma que han habilitado?

Adolfo Medalla: Principalmente, la necesidad de proteger el viejo hospital de Tamberías para que deje de deteriorarse. Es un edificio muy particular, de adobe, seguramente una construcción previa al terremoto. Ha sido un lugar de referencia para todos los tamberianos, pero hoy pasamos por al lado y vemos que día a día se va cayendo. Si no hacemos nada, quedará como las ruinas de Hilario. Se puede recuperar por la comunidad, darle valor patrimonial e incluso destinarlo a actividades de desarrollo cultural o turístico.

¿Y cuál es la principal inquietud en Villa Calingasta?

Ignacio Balaguer: En Villa Calingasta tenemos el pedido constante por las calles sin pavimentar. Cuando se discutió la Ruta Nacional 149, dimos la opción de que la gente opinara y una vecina del barrio Alto Verde nos dijo que lo que realmente necesitaba era que se pavimentara la calle Laprida. Y tiene razón, lo sufre todos los días, especialmente aquellas personas que tienen movilidad reducida o usan silla de ruedas y no cuentan con una vía en condiciones para comunicarse con el centro de la Villa.

¿Tiene nombre este nuevo Partido Departamental que están armando?

Adolfo Medalla: Estamos orientados a que sea un partido de la comunidad. Probablemente el nombre vaya por esa línea, pero aún lo estamos consensuando con el grupo de trabajo.

Camino al 2027, ¿la idea es participar formalmente en las elecciones?

Ignacio Balaguer: Sí, la idea es presentar el partido en las próximas elecciones de 2027 para los cargos de intendente y concejales. El cargo de diputado departamental es provincial, por lo que un partido municipal no puede presentar candidato propio para esa categoría. Habría que evaluar si luego integramos algún frente provincial para sumar un diputado que esté en sintonía con este grupo de vecinos. Nuestro fundamento principal es ser un partido localista, que defienda a cada una de las localidades de Calingasta y exija un trato igualitario frente a los gobiernos centrales, que históricamente han priorizado al Gran San Juan.

La gente en la calle manifiesta un hartazgo por la inmadurez política. Puertas adentro de este nuevo espacio, ¿existe la madurez para dialogar, independientemente de quién gobierne en la provincia o la Nación?

Adolfo Medalla: Sí, tiene que ser así. Para nosotros, las elecciones son solo el momento en el que se propone un proyecto para cuatro años; después hay que trabajar todos juntos. Incluso pensamos en la idea de que, de ganar las elecciones, podamos integrar a personas de otros partidos. En Calingasta vivimos en una comunidad donde todos nos conocemos, pero hoy vemos un grado de pelea y persecución política muy grande. Hay un nivel de sofocamiento, particularmente en Tamberías, donde empleados municipales ven coartada su libertad de expresión, pierden contratos o trabajos simplemente por saludar o sacarse una foto con un dirigente distinto. Eso no puede seguir sucediendo.

Que Adolfo o Ignacio piensen distinto no los convierte en enemigos. Son prácticas de épocas oscuras que no reflejan la idiosincrasia local. ¿Buscan dotar al partido de ese sentido de pertenencia genuino?

Adolfo Medalla: Exactamente. Buscamos que ese sentido de pertenencia nos una en la diversidad. Calingasta no es una sociedad homogénea; está formada por quienes la eligieron para vivir, por quienes nacieron acá y por aquellos calingastinos que tuvieron que irse a estudiar o trabajar a otro lado, pero que se siguen sintiendo de acá. El pueblo calingastino es culto, muy formado y con gran conocimiento del mundo, algo que a veces en la capital no se dimensiona.

¿La gestión será uno de los pilares fundamentales?

Ignacio Balaguer: Sí, porque la política es gestionar para todo el departamento. Una vez que terminan las elecciones, usted tiene que gobernar para los 11.800 calingastinos, no solo para los que lo votaron. En la relación con la provincia o la Nación tiene que primar la gestión y el diálogo.

Hemos visto a intendentes de distintos colores políticos (como en Albardón, Chimbas o Rawson) inaugurando obras junto al gobernador. Esa madurez parece no existir hoy en Calingasta. ¿Ustedes buscan cambiar eso?

Ignacio Balaguer: Claro, tal cual. En las charlas con los vecinos nos piden que, si llegamos a la intendencia, hagamos las cosas distinto. Hay que gestionar sin encerrarse en las oficinas. Hay mecanismos, desde aplicaciones web hasta el fundamental contacto cara a cara, para que el gobernante no se aísle. Si te alejás de la ciudadanía y te cerrás únicamente con los de tu partido político, sin duda se te va a complicar hacer un buen gobierno.

¿Consideran las próximas elecciones como una prueba piloto por ser un partido naciente?

Adolfo Medalla: No es una prueba. Nos estamos preparando para gobernar Calingasta. Estamos empezando por aclarar nuestras ideas y propuestas en la comunidad. Queremos que todas las localidades tengan su importancia y su presupuesto, que no vaya todo hacia un solo lugar. La Constitución de San Juan contempla las «comisiones vecinales» como instrumento de participación. Podría haber una en Villa Calingasta, otra en Barreal y otra en Tamberías, para que los vecinos discutan el presupuesto municipal y definan las prioridades de sus zonas.

Vamos a imaginarnos un 2027 donde les va muy bien. El vecino y el comerciante exigen saber en qué gasta la plata el municipio. ¿Está en la plataforma transparentar los números públicos?

Ignacio Balaguer: Sí, totalmente. El pueblo quiere saber qué pasa con los recursos, porque el presupuesto define la orientación de un gobierno y a qué sectores beneficia. Por eso Adolfo mencionaba las comisiones vecinales —que no implicarán sueldos, ni nuevos cargos, ni serán electivas—, para involucrar al ciudadano en el control. Los números hay que mostrarlos todos: de dónde ingresan y hacia dónde salen. Si accedemos a un cargo, tenemos claro que somos empleados del pueblo.

Adolfo Medalla: Una propuesta concreta para llevar eso adelante es publicar absolutamente todos los movimientos de ingresos y egresos. Hoy en día es completamente factible tecnológicamente. Prefiero que los vecinos me consulten permanentemente por qué se pagó algo, a vivir bajo un manto de sospechas o escándalos. Ese fue el sentido por el cual instalamos el sistema informático en la municipalidad el 26 de mayo de 2021, para tener información trazable y auditable. El sistema sigue, lo que falta es la decisión de publicar esa información en línea.

Para cerrar, nos gustaría que le dejen un mensaje a la comunidad…

Ignacio Balaguer: Darle a la comunidad el mensaje de que vivimos en un departamento con una potencialidad increíble. Queremos que todos tengan las mismas oportunidades que los habitantes de la ciudad de San Juan. Tenemos empresarios reconocidos, deportistas de altísimo nivel, paisajes de los mejores del mundo y minerales muy demandados. Las decisiones de Calingasta las debemos tomar los calingastinos y para los calingastinos. No somos más que nadie, pero tampoco menos.

Adolfo Medalla: Yo quiero pedirles que nos ayuden. Necesitamos conformar este partido con ideas que reflejen las prioridades de Calingasta y armar un equipo sólido, integrado por técnicos, profesionales y personas que conocen el territorio y su historia. El buen gobierno no lo hace un iluminado, lo hace un equipo. Los invitamos a sumarse para poder presentar a las personas que nos haremos cargo de llevar adelante este proyecto.

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