Dos industrias que parecían antagónicas, pueden trabajar de la mano. La claridad del tema en la Expo La Minería y la Gente.
Con diversidad de conferencistas y disertaciones referidas a la industria minera, DIARIO REVOLUCIÓN estuvo presente en la 2° Edición de la Expo La Minería y la Gente desarrollada durante tres días en el Centro Cívico.
Entre la interesante expo, se pueden destacar cuestiones referidas a la situación de los glaciares, infraestructura civil en proyectos de desalinización, cales reactivas para la minería, hidrometalurgia del cobre, tecnología 4.0, el papel de la geomecánica, cierre de minas, entre otros.
Una de las charlas más importantes para un departamento minero como Calingasta, tenía que ver con el turismo y la minería, dos ejes económicos clave para el presente y futuro.
El profesional a cargo de ahondar en ello fue Mario Lahoz Montilla, Técnico Superior en Turismo y diplomado por la Cámara Minera de Perú en Relaciones Comunitarias y Resolución de Problemas Socioambientales en la Industria Minera.
Nuevo enfoque y beneficios de ambas actividades
«Con una gran diversidad de recursos naturales y paisajes que ha dado lugar al desarrollo de múltiples actividades económicas entre ellas el turismo y la economía que destacan por su importancia en la generación de empleo y el desarrollo regional, hoy se plantea un nuevo enfoque como actividades complementarias al turismo y minería especialmente en las provincias del noroeste y oeste argentino», comenzó Lahoz.
«Como beneficios podemos mencionar como número uno, las oportunidades de diversificación económica en las regiones mineras como Jujuy, Catamarca, San Juan, Salta y algunas provincias del sur argentino que poseen un alto potencial turístico por sus bellezas naturales, la cultura ancestral y geografía única como las salinas, quebradas, alta cordillera y los volcanes. Dentro de eso el turismo comunitario rural o de altura puede coexistir con la actividad minera generando ingresos paralelos para las comunidades por ejemplo en Jujuy se ha lanzado un programa de turismo comunitario indígena de altura con el apoyo de la minería y del gobierno local que busca emplear a mujeres y a jóvenes en actividades turísticas cuando las minas cierren o se reduzcan las operaciones, es algo que en San Juan también deberíamos empezar a pensar y a aplicar sobre todo con todos estos proyectos nuevos que están naciendo como el caso de Vicuña en Iglesia o en Calingasta como Pachón, Los Azules, Altar y hay infinidad de proyectos mineros en la cordillera que aprovechando la sinergia esta que estamos mencionando, pueden coexistir con la parte turística», mencionó.
«Tenemos la infraestructura compartida, la minería como todos sabemos, suele desarrollar caminos, servicios básicos, conectividad e infraestructura logística en zonas alejadas, estas mismas llegando a un entendimiento cumpliendo sobre todo la parte de seguridad que es lo que en minería hoy más exigen, yo creo que cumpliendo con los estándares de seguridad, el turismo puede aprovecharlo. Esto genera puestos de trabajo para personas que por ahí no se pueden sumar a la parte minera, como adultos, pero sí pueden brindar servicios tanto a la minería como al turismo. Estas obras pueden ser aprovechadas por el turismo para facilitar el acceso a zonas de alto valor paisajístico, por ejemplo en San Juan, las rutas mineras que conectan los parajes de Calingasta, de Iglesia han abierto una posibilidad para el turismo en el caso de Iglesia, el nuevo camino que está construyendo Josemaría va a facilitar bastante el acceso al Parque Nacional San Guillermo, que hoy es el parque nacional más extremo que hay en la Argentina cuyas visitas no pasan de las 50 personas por año porque los accesos son muy complejos», contó.
«La minería ofrece puestos técnicos e industriales, el turismo ofrece empleos en servicios de gastronomía de guías, de alojamientos, etc. Esto reduce la migración rural y urbana es algo que en San Juan se ha visto mucho antes de que existiera Veladero o Gualcamayo o Casposo que son las minas que operan en San Juan. Como último beneficio tenemos el turismo minero e industrial, el turismo minero es una forma de turismo temático que consiste en visitar instalaciones mineras y conocer la historia minera o realizar recorridos interpretativos. En San Juan se podrían realizar visitas guiadas a Veladero, que en algún momento se hizo, inscribiéndose o buscando la forma y cumpliendo los estándares de seguridad. Hoy tenemos la posibilidad de yacimientos muy cercanos a San Juan como Hualilán o Casposo cuyos accesos y logística es mucho más sencilla que los proyectos que están en alta cordillera», esbozó.
El caso de otras provincias
«Es importante el aprovechamiento de los pueblos abandonados o de las minas que ya cerraron como el caso de la mina La Mexicana en La Rioja que han refuncionalizado parte de las estaciones del cable carril y han armado hosterías para el aprovechamiento turístico y la verdad que es espectacular, lo mismo pasa en Pueblo Escondido en Córdoba y San Luis que también la vieja mina de tungsteno se está aprovechando para generar visitas turísticas y brindar alojamiento al turista que hoy la visita para realizar trekking, cabalgatas, diferentes tipos de turismo aventura o las minas de Guanda en Misiones y es muy interesante como lo han enfocado y como lo están trabajando lo mismo que en San Luis con La Carolina enseñándoles como se procesaba oro el siglo pasado haciendo lavado y mostrando diferentes tipos de maquinaria antigua que se usaba».
¿Calingasta puede brindar un servicio turístico orientado a la minería?
«En San Juan se puede hacer, tenemos las antiguas Minas del Castaño en Calingasta que realmente tenían un campamento precioso, casas muy lindas y que todavía hoy siguen en pie, casas que se pueden ya funcionalizar y utilizarlas para el turismo y generar otro tipo de turismo que San Juan no está teniendo que es el turismo minero y dentro del turismo minero también se puede aprovechar y hacer turismo geológico visitando lugares más técnicos como Hualilán o generando visitas a yacimientos como Casposo o Gualcamayo que no hace falta gran logística para visitarlos».
Los retos
«Un reto principal es el conflicto ambiental y social, las tensiones entre comunidades y empresas mineras que pueden afectar al turismo como por ejemplo en Jáchal con el reclamo de la famosa carpa que está hoy en la plaza de Jáchal y lamentablemente no se dan cuenta que en vez de perjudicar a la minería lo que están haciendo es perjudicar al turismo y a la parte agroindustrial. Otro reto es la falta de planificación integrada, hay muy pocas políticas públicas que articulan ambos sectores, nos cuesta un montón lograr que desde las autoridades de ambas industrias e inclusive del gobierno podamos generar políticas públicas que articulen la minería y el turismo».
«Otro de los retos que tenemos es el marco legal que está muy fragmentado. Cada provincia pregunta en forma distinta el turismo y la minería, ya se está trabajando en San Juan sobre todo en una ley de turismo para los guías y para los profesionales, se está trabajando muy bien es muy interesante para modificar y actualizar esas leyes para que el agente turístico pueda acceder a diferentes tipos de subsidios para poder adecuar los servicios y poder prestar servicios mineros inclusive como el traslado de personal, el servicio de vianda, el servicio de alojamiento y todo que puede ser compartido por la parte minera y por la parte turística», concluyó.
Por redacción Diario Revolución.
Calingasta, San Juan, Argentina.








