La nueva técnica en minerales y explosivos relató su experiencia en la Universidad Nacional de San Juan y motivó a quienes dudan en iniciar su formación académica.
Redacción, Diario Revolución, Calingasta, San Juan, Argentina. Lorena Zárate, es docente en la Escuela Técnica Gral. Manuel Savio y recientemente alcanzó un logro por partida doble: se recibió de Técnica en Beneficio de los Minerales y Técnica en Explosivos de Voladura. En una profunda entrevista en Veta Stream, repasó su cursada en la Universidad Nacional de San Juan, su experiencia de prácticas en el proyecto Los Azules y dejó un mensaje inspirador para quienes dudan en formarse académicamente.
¿De qué se recibió y cómo fue el proceso de cursado en Calingasta?
Me recibí de Técnica en Beneficio de los Minerales y Técnica en Explosivos de Voladura. Fueron dos años y medio de cursada presencial. Los profesores viajaban a Calingasta una vez por semana y, cuando ellos no podían venir, nosotros viajábamos a la facultad en la Ciudad de San Juan. Empezamos entre cuarenta y cincuenta personas en 2022, cuando trajeron esta oferta educativa al departamento, y finalmente nos recibimos cinco chicas en total; dos de Villa Calingasta, Antonela Fernández y yo y tres de la capital.
¿Qué le llevó a elegir estas carreras y volver a estudiar?
Primero, la necesidad de aprovechar las oportunidades que traen a nuestro departamento, que es algo muy importante. Además, era un objetivo personal que todavía no cumplía. Al salir de la secundaria no pude estudiar una carrera, así que siempre traté de hacer los cursos que llegaban a Calingasta. Cuando vi que nos trataban como alumnos regulares de la facultad, rindiendo los exámenes de ingreso correspondientes, decidí anotarme. Previamente ya había hecho una capacitación sobre beneficio de minerales con Casposo, así que conocía un poco la materia y quise profundizar.

Estudiar siendo adulta implica otros compromisos. ¿Cómo fue equilibrar la carrera con el trabajo y la familia?
No fue nada fácil porque ya hay familia, trabajo y el tiempo hay que dividirlo más. Hubo muchas noches en las que esperaba a que todos se fueran a dormir para estudiar, o veces en las que me tocó viajar a la capital pasando de largo sin dormir para ir a esperar el micro. Incluso, en la época en la que no teníamos buena conectividad en el departamento, una amiga me prestó su casa para que pudiera rendir los exámenes de matemática por internet. Cuesta un montón y aparecen piedras en el camino, pero la alegría de poder decir hoy «lo logré» es importantísima.
¿Cómo reaccionó y le acompañó su entorno en este proceso?
Fueron gran parte del logro. La familia se tiene que acomodar a muchos horarios y privarse de tiempos juntos para que uno pueda cumplir el objetivo. También me ayudaron mucho mis amigos, compañeros de trabajo y profesores. Recuerdo unas palabras de mi pastora que me dijo: «Lorena, estudiá, que se te quemen las pestañas». Entendí que eso significaba leer, leer y leer. Agradezco profundamente a Dios y a todos los que me motivaron a no bajar los brazos.
¿Cómo fue la experiencia de realizar las prácticas profesionales en el sector minero privado?
Fue una experiencia muy linda y muy importante. Las prácticas me tocó hacerlas en el proyecto Los Azules a través de la empresa Perforaciones Iglesianas, quienes hicieron todos los trámites administrativos y de seguros para llevarnos. Estuvimos catorce días en el campamento durante la temporada 2024. Si bien el proyecto aún no está en producción, dentro de la minería hay muchas áreas para desempeñarse. Poder interactuar en el terreno y aplicar la teoría en la práctica fue excelente, y estoy muy agradecida de que el sector privado nos abriera las puertas.
Teniendo este doble título y su rol en la docencia, ¿Cuál es su objetivo de ahora en más?
Inicialmente, uno de los motivos para hacer estas tecnicaturas fue mejorar en mi trabajo actual como docente en la Escuela Savio. Hoy mi objetivo es volcar allí estas herramientas. Sin embargo, si el día de mañana se presenta la oportunidad de trabajar en el sector privado, me parecería una gran opción para ganar más experiencia práctica y seguir aplicando lo aprendido.
Desde su lugar, ¿Qué mensaje le deja a los jóvenes que salen de la secundaria y a los adultos que no se animan a estudiar?
Que aprovechen las oportunidades. Muchas veces los chicos salen del secundario y no saben qué quieren; a ellos les digo que busquen ayuda, que se dejen orientar y aprovechen la Universidad pública o las carreras por internet. Y a los adultos les digo que no importa la edad; el saber no ocupa lugar. Capaz no pudiste hacerlo antes, pero dentro de 20 años sí podés. No se queden con el «no puedo» o «es muy lejos». Siempre hay un medio y siempre va a haber alguien dispuesto a darles una mano para salir adelante.







