La preocupación radica en el precariedad del pozo negro, la cámara séptica, el olor nauseabundo y el peligro que representa.
Redacción, Diario Revolución, Calingasta, San Juan, Argentina. En el 2019, con la pavimentación del tramo final de la Ruta Provincial N.º 12, el antiguo e histórico edificio de la Escuela Luis Pasteur en Alcaparroza, sufrió severos daños en su infraestructura por las vibraciones de las maquinas viales, por lo cual, quedó inhabitable. A su vez, los alumnos tuvieron dictado de clases en la Escuela La Capilla hasta que, el Ministerio de Educación a cargo de Felipe de los Ríos durante la gobernación de Sergio Uñac, tomara una solución temporal. Posteriormente, se ensamblaron módulos habitacionales con promesa en el medio, de construir una nueva escuela con playón y un espacio verde.
En ese escenario, vecinos y padres del establecimiento, señalaron en Radio del Valle, el deterioro del pozo negro y la cámara séptica y el peligro que significa para los niños que habitan en el Bº Alcaparroza y cercanías. «hace muchos años que reclamamos por un edificio nuevo. El año pasado tuvimos una reunión con la supervisora para ver este tema, nos dijeron que este año se comenzaría con algo pero seguimos en la dulce espera. El problema ahora es que hay una cámara séptica que se destapa por la presión y hay animales que sufrieron caídas al lugar, ni hablar de la cantidad de niños que viven cerca. Necesitamos una solución, así no se puede seguir», expresó Silvina, vecina del lugar.
«Incluso, hay veces que se suspenden las clases porqué los líquidos del pozo salen por los lavamanos e inodoros, es todo un tema», señaló.
«Este pozo al descubierto es alarmante, no había señalización ni nada, si se ejerce algún peso importante no sabemos que puede ocurrir. Nuestros niños necesitan de una escuela digna, hay días que pasan frío o calor, así no se puede seguir, desde hace ocho años esperamos por la nueva escuela y hasta acá no pasa nada», agregó.
Además, en el último temporal que azotó a Calingasta con lluvias y nevadas intensas, la humedad hizo que este inconveniente se agravara generando mayor intranquilidad. Por el momento, efectivos de la Comisaría 16º colocaron señalización para evitar riesgos a la espera de una respuesta oficial.
Garantizar un espacio digno para estudiar dejó de ser una petición formal para convertirse en una urgencia que no puede esperar un ciclo lectivo más.



