El ministro de Infraestructura, Fernando Perea, confirmó que el Gobierno prepara el inicio de una amplia batería de trabajos antes de fin de año. El programa contempla viviendas, rutas, saneamiento, obras hídricas y energía, con financiamiento del Bono San Juan y organismos internacionales.
El Gobierno de San Juan se prepara para acelerar el ritmo de la obra pública durante los últimos meses del año y tiene como una de sus principales metas recuperar el empleo en el sector de la construcción. En ese marco, el ministro de Infraestructura, Fernando Perea, confirmó en Radio Sarmiento que la provincia pondrá en marcha un importante paquete de proyectos financiados principalmente con los USD 600 millones obtenidos a través del Bono San Juan.
El funcionario sostuvo que el despliegue de las obras podría traducirse en más de 12.000 puestos de trabajo directos antes de finalizar el año. A ese número se sumaría el movimiento económico generado alrededor de la construcción, que alcanza a proveedores, comercios, transportistas y distintos prestadores de servicios.
Perea explicó que una de las mayores dificultades que atravesó la gestión fue contar con proyectos preparados pero sin los recursos necesarios para ejecutarlos. Según señaló, esa situación comenzó a revertirse a partir de la disponibilidad del financiamiento provincial y de las gestiones realizadas ante organismos internacionales.
Entre las prioridades aparecen las soluciones habitacionales. El programa contempla avanzar con más de 2.000 viviendas distribuidas en unos 30 barrios ubicados en diferentes departamentos de San Juan. También está incluida la continuidad del complejo Procrear de La Ramada, cuyo desarrollo quedó bajo responsabilidad de la provincia.
En relación con la entrega de las casas, Perea aseguró que el mecanismo será transparente y que las unidades habitacionales serán asignadas mediante sorteos públicos.
El paquete de inversiones también alcanzará a la infraestructura energética. En conjunto con EPSE, se proyectan trabajos vinculados con la generación y el transporte de electricidad, además del desarrollo de infraestructura asociada a nuevos proyectos de energía solar.
Otro de los frentes estará concentrado en el sistema hídrico y sanitario. Entre las intervenciones previstas figuran trabajos de mantenimiento y recuperación de compuertas de los diques, además de obras de saneamiento y redes que habían quedado paralizadas luego de la interrupción de distintos fondos nacionales.
La cartera de Infraestructura también prevé destinar recursos a establecimientos educativos y sanitarios, tanto en el Gran San Juan como en departamentos alejados, con el objetivo de mejorar edificios y servicios considerados esenciales.
Perea puso especial énfasis en que la intención del Gobierno no es solamente iniciar una gran cantidad de proyectos, sino garantizar que puedan completarse. En ese sentido, sostuvo que la planificación se realiza sobre la base de recursos que ya cuentan con respaldo financiero.
A este esquema se suma uno de los proyectos viales más esperados de la provincia: la transformación de la Ruta 40 Sur. El ministro confirmó que el directorio de la CAF dio el aval para avanzar con un financiamiento de USD 160 millones destinado a la ejecución de la obra.
El proyecto contempla convertir el corredor en una autopista de doble calzada. De acuerdo con las estimaciones oficiales, la intervención permitiría reducir alrededor de un 35% los tiempos de viaje y mejorar las condiciones de seguridad en uno de los sectores viales más transitados y complejos de San Juan.
La construcción de la Ruta 40 Sur también tendría un fuerte impacto sobre el mercado laboral, con una proyección superior a los 4.000 puestos de trabajo directos durante su ejecución.
Mientras tanto, los equipos técnicos del Ministerio de Infraestructura y de la Secretaría de Hacienda analizan otras alternativas de financiamiento para ampliar las mejoras viales hacia distintos sectores del sur provincial.
Con este escenario, el Gobierno busca llegar a diciembre con múltiples frentes de obra abiertos. Para Perea, el desafío no pasa únicamente por construir viviendas, rutas o infraestructura, sino por utilizar la inversión pública como una herramienta para recuperar el empleo y generar nuevamente actividad económica en San Juan.





