El economista sanjuanino Eduardo Coria Lahoz analizó los recientes dichos del vocero presidencial Ravier sobre la cotización de la divisa estadounidense. Afirmó que el incremento responderá al ritmo de la inflación para no perjudicar a las economías regionales y advirtió sobre el impacto del escenario político de cara al año electoral.
Tras las polémicas declaraciones del vocero presidencial Ravier, quien sugirió que la cotización del dólar en Argentina podría alcanzar valores de entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses, el reconocido economista sanjuanino Eduardo Coria Lahoz compartió un detallado análisis sobre el panorama cambiario y explicó las razones detrás de estas cifras.
Lejos de catalogar las proyecciones como un escenario de pánico o un salto abrupto, Coria Lahoz afirmó en LV5 Radio Sarmiento que ese nivel de precios es perfectamente esperable. Según explicó, la devaluación prevista de aquí a fin de año se ubicará entre un 15% y un 18%, lo que llevaría el tipo de cambio desde los $1.500 actuales hasta un rango aproximado de $1.650 a $1.800 para el mes de diciembre.
“No hay nada que haga pensar en un salto brusco. La cotización irá siguiendo la evolución de la inflación. Durante el primer semestre el Gobierno dejó que el dólar se atrasara, pero en esta segunda mitad del año comenzó a soltarle las riendas para que ese atraso no se siga profundizando”, señaló el especialista.
El peligro del atraso cambiario para las economías regionales
El economista hizo especial hincapié en el impacto de la política cambiaria sobre las producciones provinciales, tales como la vitivinicultura, el aceite de oliva, la producción de ajos o cebollas en el Cuyo, así como la manzana en la Patagonia. Explicó que mantener un tipo de cambio retrasado le resta rentabilidad al sector exportador y genera graves trabas para su competitividad internacional.
“Un dólar artificialmente barato atenta contra el pequeño y mediano productor. Si el tipo de cambio se atrasa un 15% o 20%, se termina comiendo la ganancia de todo un año de trabajo”, advirtió Coria Lahoz, remarcando que el objetivo oficial debe ser evitar ajustes bruscos que generen incertidumbre económica.
Proyección 2026: El impacto de las elecciones
De cara al próximo año, signado por la campaña política y las elecciones legislativas, Coria Lahoz no descartó que la divisa norteamericana perfore la barrera de los $2.000 a mediados de año. Explicó que, estimando una inflación acumulada del 20% al 25% entre la actualidad y el período electoral, dicho incremento representaría un ajuste gradual y natural.
“Si el dólar se quedara anclado en $1.500 hasta abril del año que viene y de golpe saltara un 30%, estaríamos ante un escenario de pánico. Lo saludable es que acompañe mes a mes la inflación, con variaciones progresivas del 2% o 3%”, sostuvo.




