Sabor con denominación de origen: «Cumelén» el emprendimiento local que rinde culto a la tradición de Calingasta a través de sus frutos secos

Con una producción artesanal que rescata el microclima y la tradición departamental, la marca local logra capturar la identidad calingastina en cada variedad de frutos secos.

Redacción, Diario Revolución, Calingasta, San Juan, Argentina. Cumelén nace para abrazar la tierra calingastina, ofreciendo frutos secos de máxima calidad que capturan la esencia pura del valle cordillerano.

Cada bocado es un viaje directo al corazón de Calingasta, combinando la tradición agrícola local con la frescura inconfundible de su valle.

Estos productos transmiten los sabores auténticos de la cordillera, cultivados bajo el sol único de este rincón andino.

Elegir Cumelén es saborear el paisaje calingastino en su estado más puro, uniendo el trabajo de nuestra gente con lo mejor de la naturaleza.

«El emprendedor necesita ayuda y las empresas derivadas de la minería que apoyan a la gente, son las que están ayudando y dándole un empuje, un impulso a las personas», contó en Veta Stream, Gabriela Valdéz, emprendedora y propietaria de Cumelén.

Bienvenida Gabriela, gracias por permitirnos conocer Cumelén…

Gracias a ustedes, para los que no me conocen, junto a mi marido empezamos con el tema de iniciar un proyecto de vida porque para mí es como un hijo esto de iniciarme en esta tarea nueva y Cumelén, que es el emprendimiento que tenemos, se refiere a frutos secos de Calingasta, no de otro lugar, sino de Calingasta, porque hoy en día tenemos que darle valor a todo lo que significa el lugar, nuestra cultura, dar a conocer nuestros sabores, no solamente nuestros paisajes, que son divinos, pero la idea es que sea un todo y que la gente se lleve, cuando venga a visitar Calingasta, no solamente un lindo paisaje sino un montón de experiencias nuevas.

Una de las metas en Cumelén es que el turista a través del sabor, reconozca Calingasta, ¿puede ser?

Sí, sí, está muy bien definido. Cumelén significa en mapuche, «lugar donde se está bien». Ese significado fue buscado específicamente porque no queríamos que fuera una frase compuesta o un slogan del momento, sino que tuviera un significado más profundo y lo que queremos realmente es representar Calingasta en los sabores.

Y esta relación con la gastronomía, ¿Cómo nace?

Comenzó con Cumelén porque anteriormente trabajé mucho tiempo en el comercio, era como que la dedicación a la parte gastronómica no estaba en ese momento, todo comienza en esta búsqueda de qué se puede ofrecer haciendo de que Calingasta se vea y se refleje, no hacer una imitación de otro lugar, con esto yo quiero dar honor a este lugar porque es un lugar que me acogió. Entonces para mí qué mejor que pensar en este lugar pero dándolo a conocer desde los frutos secos que es algo que hacían nuestros abuelos.

Yo empecé a observar a la gente de la zona que tienen este hábito tan bonito de deshidratar frutos. Mi primer encuentro con los deshidratados fue cosechando nueces. En un momento nos quedamos mi marido y yo sin trabajo y empezamos a ser cosechadores de nueces.

Incluso los trabajadores del ajo llevaban en los bolsillos sus manzanas deshidratadas, pasas de uva y era lo que consumía mientras trabajaba. Entonces desde esa perspectiva pensamos en esta onda saludable que realmente es bueno para un niño, para un anciano, para una persona adulta, es bueno para un trabajador, para un viajante, para un aventurero, tiene tantas bondades que dije ¿Qué pasa que no lo mostramos?

Esto tiene toda una entrega, todo un tiempo el deshidratar tiene una dedicación, buscar los frutos, limpiarlos, pelarlos, secarlos, antes los secaban en secaderos de caña al sol, al aire libre y cuidarlo de todo para que eso después lo levantaran y lo comieran durante el invierno que era cuando ya la fruta no era fresca. Hoy en día tenemos muchas frutas al alcance de nuestra mano pero los sabores de la fruta recién cosechada en su tiempo es diferente. 

¿Cómo es ese proceso de deshidratar?

Vos tomás la fruta fresca, como las ciruelas que se limpian, se secan, y después las podés extender al sol que tardan más o menos cinco días dependiendo del clima, el sol de Calingasta es el mejor sol. Bueno, se deshidrata, después se limpia, y después se lleva a un proceso de refrigeración, ¿Por qué un proceso de refrigeración?, porque en la Segunda Guerra Mundial, descubrieron que si estos frutos secos los llevabas a una refrigeración, matabas cualquier espora que pudiera haber en el fruto, era más fácil después consumirla sin que tuviese algún tipo de polímero.

No son nativas de la zona casi, la naranja y el pomelo, acá los cítricos no se dan, cuesta mucho y sirve para un té, preparar un trago, si lo colocas con canela, sirve como para aromatizar y alejar polillas y todo. A la manzana por ejemplo se le saca el carozo de adentro, se pela, corta, y deshidrata. 

Y después, tenés otro proceso que es el cuidado del producto y el empaque.

¿Qué componentes tiene este tipo de envase?

Este tipo de envase está hecho con la finalidad de darle una buena vida al producto, por eso yo no lo envaso en bolsas. Este envase evita que la polilla ingrese al lugar, les debe haber pasado que han comprado un paquete de arroz y se encontraron con que tienen gusanitos, eso es porque la polilla rompe el empaque, si bien este tipo de packaging es más caro, lo merece el producto.

Uno pensaba que un producto seco no tenía fecha de vencimiento…

Si, si tiene porque el fruto seco tiene un vencimiento como los tiene todos los productos, no es que se vaya a echar a perder pero la calidad no es la misma, no se echa a perder porque si sabes conservarlo no lo echas a perder. Lo óptimo es un año y la nuez nueve meses. 

¿Qué proyecta para su emprendimiento?

En el corto plazo poder abrir un negocio al público. La idea es armar un negocio en donde la gente llegue y se puedan tomar un café y empiecen a incluir dentro de su desayuno estos productos. Y a largo plazo es que esto sea para que la gente del lugar, el que siembra, esta persona tan importante no deje de producir, que entienda que la producción local es favorable no solamente para el que siembra, el que cosecha, el que vende y el producto final que se hace y que se muestra. Que no perdamos más lugares de cosecha, que empecemos a tener más lugares de trabajo y que no sea solo la minería lo que nos defina como trabajadores que sea todo, que no sea solo minería, que sea minería, que sea turismo, que sean sabores.

Cúmelen fue uno de los emprendimientos beneficiados por Glencore Pachón. ¿Cuál fue ese beneficio?

Claro, el emprendimiento se beneficia con un horno deshidratador eléctrico de doce bandejas. Y no es porque tengamos días nublados, tenemos días perfectos para esta producción. Pero como tenemos gente que viene de otro lugar y la gente que viene de otro lugar viene con ciertos miedos, que ellos sepan que se produce en un horno eléctrico. Entonces, buscamos que ese temor se achicara, aparte cuando estás deshidratando, te impregna todo el lugar de esos olores que realmente también cuando vaya la gente al local, lo que quiero es que se lleve el aroma y el ver que se deshidrata ahí la fruta.

Además, tuve la suerte de que me beneficiaran, que creyeran en mi proyecto. Creo que una forma de que la gente de Glencore haya creído en este proyecto es que tenía alma, no estaba vacío, estaba lleno de cosas del lugar, mostraban otra realidad y otro enfoque. La ayuda de Pachón fue muy importante.

¿Cuánto aproximadamente es el valor?

Y por lo menos dos millones de pesos. Para el emprendedor es un gran avance, sinceramente. El emprendedor necesita ayuda y estas empresas derivadas de la minería, que apoyan al emprendedor, que apoyan a la gente, son las que están ayudando y dándole un empuje, un impulso a las personas.

Aparte, por ejemplo, nos pasa, a mí y a varios de mis compañeros, la gente de Glencore Pachón no solamente le dio un impulso, sino que puso también a disposición nuestra, personas que nos ayudaban, los grupos de recursos humanos de Glencore te ponen profesionales para que vos empieces a darte cuenta en dónde podés caer, dónde estás parado o en dónde tenés que reforzarte, ¿Cómo tenés que administrarte?, ¿Cómo tenés que empezar a armar un proyecto para que sea sustentable?, para que esté en el tiempo, para que no fracase. Por su parte, a mí también me hicieron un préstamo Mujeres + Mineras del Ministerio de Minería, es un préstamo, también a través de un proyecto, en ese momento con ese préstamo yo pude comprar otras maquinarias más, así que vamos a pasito de hormiga, pero vamos trabajando. 

El mensaje para la gente que la está mirando…

Sinceramente, a la gente que está del otro lado, hay un montón de mensajes. El primero es que no pierdan nunca las ganas de soñar, tengan 10, 15, 20, 50 o 70 años, no pierdan las ganas de soñar, no pierdan las ganas de hacer, aférrense a la vida, pero aferrarse con ese amor y ese cariño que necesitan. A veces no hay que saber mucho, hay que querer mucho lo que se hace y con eso, volcarlo, buscar, a veces es buscar posibilidades. Yo, sinceramente, siempre estoy en la búsqueda y creo que eso es lo que a mí me sostiene en la vida, siempre buscar buenas cosas, buscar nuevos proyectos, buscar realizar sueños realmente, quiero que la gente que esté del otro lado, sienta que nada es imposible siempre que se pueda soñar y siempre que se pueda gestionar, no dejen de gestionar dar a conocer lo que se quiere y a veces darle una vuelta de rosca, porque esto lo venían haciendo, no es algo nuevo, lo venían haciendo, solamente que no le daban el valor que tenía que tener. Hoy tiene el valor, porque la idea de sacarlo afuera era que tenga el valor que tiene que tener que no sea la golosina que me hacía mi abuela, que sea el alimento que realmente nos puede sostener en el tiempo, cuando no hay, o cuando hay mucho trabajo, o cuando queremos comer saludable.

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