Los empresarios destacaron el impacto que tendría el financiamiento para infraestructura anunciado por el Gobierno provincial. Aseguran que la medida permitiría volver a niveles históricos de ocupación en el sector.
La posibilidad de que San Juan acceda a financiamiento para ejecutar un amplio plan de infraestructura genera expectativas positivas en el sector de la construcción. Así lo expresó Ramón Martínez, integrante de la delegación local de la Cámara Argentina de la Construcción en Radio Sarmiento quien consideró que la iniciativa impulsada por el gobernador Marcelo Orrego podría convertirse en una herramienta clave para reactivar la actividad y recuperar miles de puestos de trabajo.
El empresario explicó que, de aprobarse el proyecto de ley que el Ejecutivo envió a la Cámara de Diputados para tomar créditos destinados exclusivamente a obra pública, el impacto laboral sería inmediato. Según las estimaciones que maneja la entidad, el programa permitiría crear entre 2.500 y 3.000 nuevos empleos directos en la construcción.
Martínez sostuvo que esa cifra prácticamente compensaría la pérdida de trabajadores registrada en los últimos años y permitiría regresar a los niveles máximos de ocupación que supo tener la provincia. “Con este plan de infraestructura estaríamos recuperando casi la totalidad de los puestos de trabajo que se perdieron y volveríamos a cifras históricas para el sector”, señaló.
Además, remarcó que la inversión en obra pública tiene un efecto multiplicador que trasciende a la construcción. “Cuando se pone en marcha este tipo de proyectos se movilizan numerosos rubros vinculados a la actividad económica. El derrame que generan estas decisiones es muy importante”, afirmó.
En ese sentido, destacó que la iniciativa representa una alternativa complementaria al crecimiento minero que atraviesa San Juan. Según explicó, la expansión de la infraestructura permite diversificar la generación de empleo y evitar que toda la demanda laboral se concentre en la actividad minera.
Respecto de la situación actual del sector, Martínez advirtió que la construcción atraviesa un escenario complejo. Indicó que en agosto de 2023 había alrededor de 12.000 obreros trabajando en la provincia, pero desde entonces se perdieron aproximadamente 3.000 puestos laborales, una caída que calificó como preocupante.
El optimismo del sector surge tras el anuncio realizado por el gobernador Orrego, quien confirmó el envío a la Legislatura de un proyecto para obtener autorización que permita acceder a financiamiento destinado exclusivamente a obras de infraestructura y gasto de capital. La propuesta contempla inversiones en viviendas, rutas, obras hidráulicas, agua potable, saneamiento y otras iniciativas consideradas estratégicas para acompañar el crecimiento económico de la provincia.
Entre los proyectos prioritarios mencionados por el Ejecutivo figuran obras viales en rutas nacionales y provinciales, mejoras en la red hídrica, ampliación de servicios de agua y cloacas y la construcción de más de 30 barrios, además de la entrega de 1.000 créditos habitacionales a través del IPV.






