Por primera vez en la provincia, los votos anulados superaron a los blancos. Especialistas apuntan a las dificultades que generó el nuevo sistema de votación.
Las elecciones nacionales dejaron un dato llamativo en San Juan: hubo más votos nulos que en blanco. De acuerdo con los resultados provisorios, el 1,69% de los sufragios fueron anulados, mientras que los votos en blanco representaron el 1,04%. La diferencia, según coincidieron fuentes judiciales, se relaciona con el estreno de la Boleta Única de Papel (BUP), utilizada por primera vez en la provincia.
De los 618.023 ciudadanos empadronados, votaron 438.937, lo que representa una participación del 71,02%, con el 99,56% de las mesas escrutadas. Los votos afirmativos alcanzaron el 97,13%, los recurridos fueron el 0,11% (507 votos) y los impugnados el 0,01% (68 votos).
Desde la Justicia Electoral Nacional explicaron que este tipo de resultados son frecuentes en los países o distritos que incorporan nuevos sistemas de votación. En general, los electores necesitan un período de adaptación para familiarizarse con la modalidad. En esta ocasión, muchos errores provinieron de marcas fuera del recuadro o de la selección simultánea de más de una opción, lo que derivó en la anulación del voto.
El voto en blanco, si bien es válido según el Código Electoral Nacional, no se considera afirmativo ni suma a ninguna fuerza política. En cambio, los nulos y recurridos surgen de fallas en la emisión o en el conteo del sufragio.
El debut de la Boleta Única de Papel en San Juan dejó en evidencia un desafío hacia adelante: fortalecer la capacitación y la información al votante para evitar que los errores técnicos se transformen en un obstáculo para la expresión democrática.



