El subjefe de la Policía, comisario Pablo Torres, destacó que el nuevo sistema procesal redujo significativamente la sensación de impunidad. Aunque todavía restan procesar las estadísticas oficiales de cierre de año, resaltaron que se cortó la rápida liberación de los jóvenes aprehendidos en flagrancia y aumentó la edad promedio de quienes quedan involucrados en delitos.
La implementación del nuevo régimen penal juvenil en San Juan comenzó a mostrar un impacto directo en la dinámica de la seguridad pública, según confirmó la cúpula de la fuerza policial. En diálogo exclusivo con LV5 Radio Sarmiento, el subjefe de la Policía de San Juan, comisario Pablo Torres, analizó los cambios estructurales que trajo aparejada la normativa y aseguró que se percibe una baja considerable en el cometimiento de delitos por parte de chicos y adolescentes.
Uno de los puntos más críticos que señalaban históricamente los operativos policiales radicaba en la inmediata restitución de los menores aprehendidos a sus padres, una situación que generaba un escenario de constante reincidencia sin consecuencias procesales tangibles.
Con las nuevas regulaciones del Código Procesal Penal Juvenil y la articulación directa con los ayudantes fiscales y fiscales de turno, el procedimiento cambió sustancialmente. Cuando se intercepta a un menor involucrado en un hecho ilícito —como ocurre frecuentemente en zonas de esparcimiento masivo tales como el Parque de Mayo—, los efectivos informan de inmediato a la justicia especializada.
Dependiendo de los antecedentes y la magnitud del hecho, los implicados ya no son devueltos a la calle de manera automática. En muchos casos, son trasladados al Centro de Menores (CARE) para dar inicio formal al proceso tutelar e investigativo, marcando un freno a la lógica de impunidad con la que operaban anteriormente.
Modificación en las franjas etarias y estadísticas en camino
Consultado sobre la magnitud de la baja en los índices delictivos, el comisario Torres explicó que aún se encuentran procesando los porcentajes exactos mediante una evaluación comparativa dividida desde la implementación de la ley hasta la actualidad, datos que se darán a conocer al cierre del año. Sin embargo, enfatizó que el cambio cualitativo en las calles es innegable.
«Antes notábamos que ellos se sentían libres al cometerlo. Hoy eso ya no se observa; los veíamos transitar con total impunidad por las calles sabiendo que iban a ser liberados. Hoy eso no está pasando», expresó el subjefe policial.
Asimismo, la autoridad policial detalló una modificación en el perfil de edad de quienes quedan formalmente detenidos o sujetos a causas complejas. Antiguamente era habitual la participación de menores de 16 y 17 años que recuperaban la libertad de forma inmediata por su condición jurídica. En la actualidad, el sistema logró contener y evaluar con mayor rigor a franjas etarias que van desde los 14 y 15 años en adelante, evaluando con rigurosidad la gravedad del hecho y la situación particular del menor antes de cualquier resolución judicial.




