El Gobierno destinará $2 billones del FGS de ANSES para generar financiamiento de largo plazo y ampliar la oferta de préstamos para vivienda. El esquema contempla créditos de hasta 150.000 UVA, con una tasa máxima de UVA + 7,5% y un plazo mínimo de 15 años.
El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema para intentar ampliar el acceso a los créditos hipotecarios, con un fondo de $2 billones provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES. La iniciativa busca que los bancos cuenten con financiamiento a plazos más extensos y, de esa manera, puedan incrementar la cantidad de préstamos destinados a la vivienda.
El mecanismo no consiste en que ANSES entregue directamente el dinero a las familias. El FGS colocará los recursos en las entidades financieras mediante licitaciones, y serán los bancos los encargados de evaluar a los solicitantes y otorgar las hipotecas. El objetivo oficial es solucionar el desfasaje que existe entre los depósitos bancarios, generalmente de corto plazo, y los préstamos para vivienda, que pueden extenderse durante décadas.
¿Cuánto dinero tendrá el programa?
El esquema contará con un total de $2 billones, que serán distribuidos en distintas licitaciones de $200.000 millones cada una.
En cada subasta, los bancos competirán para obtener los fondos. Además, una entidad no podrá quedarse con más del 20% del monto disponible en cada licitación, con el objetivo de evitar que los recursos queden concentrados en pocos bancos.
El FGS ofrecerá dos alternativas de colocación: un tramo a un año, con una tasa mínima de UVA + 2,5%, y otro a cinco años, con una tasa mínima de UVA + 4,5%.
¿Quiénes podrán acceder a los créditos?
Los principales destinatarios serán personas que busquen financiar su primera vivienda. Los fondos obtenidos por los bancos deberán utilizarse para préstamos hipotecarios destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de esa primera propiedad.
Sin embargo, esto no significa que cualquier persona pueda obtener automáticamente el préstamo. La aprobación continuará dependiendo de cada entidad financiera, que deberá analizar los ingresos, capacidad de pago y demás requisitos establecidos para acceder a una hipoteca.
¿Cuáles serán las condiciones?
Los créditos otorgados bajo este esquema tendrán algunas condiciones específicas:
- Tasa máxima: UVA + 7,5%.
- Plazo mínimo: 15 años.
- Monto máximo: 150.000 UVA por crédito, equivalente a aproximadamente USD 200.000 según la referencia utilizada durante el anuncio.
- Destino: primera vivienda, ya sea para comprar, construir, ampliar o refaccionar.
- Aplicación de los fondos: los bancos tendrán un plazo determinado para transformar el financiamiento recibido en nuevos créditos hipotecarios.
Un ejemplo de cuánto habría que ganar
Durante la presentación del programa, el ministro de Economía, Luis Caputo, expuso un caso concreto para mostrar cómo podrían funcionar los nuevos créditos.
Para una vivienda valuada en alrededor de USD 106.667, una familia que financiara el 75% del inmueble podría solicitar cerca de USD 80.000. En el ejemplo oficial, con una tasa de UVA + 7% y un plazo de 25 años, la cuota inicial rondaría los $865.000 mensuales.
Para que esa cuota represente aproximadamente el 25% de los ingresos del hogar, sería necesario contar con ingresos netos cercanos a $3,46 millones mensuales.
¿Cuántas familias podrían beneficiarse?
Según las estimaciones del Gobierno, los $2 billones destinados al programa podrían generar soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias.
La expectativa oficial es que el nuevo mecanismo permita ampliar la oferta de créditos hipotecarios y recuperar el dinamismo de los préstamos UVA, que tuvieron una desaceleración durante los últimos meses.
La primera licitación está prevista para la próxima semana y permitirá comenzar a evaluar qué cantidad de recursos demandan los bancos y con qué velocidad pueden convertir ese fondeo en nuevos préstamos para vivienda.
En definitiva, el programa apunta principalmente a quienes buscan acceder a su primera vivienda y cumplen con las condiciones crediticias exigidas por los bancos. El Estado aporta el fondeo a través del FGS, pero son las entidades financieras las que finalmente determinarán quién obtiene el préstamo y bajo qué condiciones dentro de los límites fijados por el Gobierno.






