Desde el Gobierno provincial remarcaron que los recursos se distribuyen según la ley y cuestionaron el uso de fondos para gastos corrientes. También rechazaron los pedidos de auxilio financiero y apuntaron a reducir estructuras políticas.
En un contexto marcado por las tensiones entre intendentes y el Gobierno provincial por la situación económica de los municipios, el jefe de Asesores de San Juan, Rodolfo Colombo, dejó en claro en Radio Sarmiento la posición oficial: los gobiernos locales deben reorganizar sus finanzas y aplicar medidas de austeridad.
El funcionario sostuvo que el escenario actual, atravesado por la disminución de transferencias nacionales, obliga a todas las administraciones a revisar sus gastos. En ese sentido, afirmó que tanto la provincia como los municipios deben adaptarse a una nueva realidad económica que exige mayor eficiencia.
Frente a las críticas por la coparticipación, Colombo rechazó que exista un envío insuficiente de fondos y aseguró que la distribución se realiza conforme a lo que establece la normativa vigente. Además, explicó que instrumentos como el Fondo de Desarrollo Regional están destinados exclusivamente a la obra pública, por lo que consideró inapropiado utilizarlos para cubrir salarios u otros gastos corrientes.
El jefe de Asesores también puso el foco en la estructura de los municipios, al señalar que existe un exceso de contrataciones. Según indicó, es necesario reducir la planta política y avanzar en un ajuste del gasto para alcanzar un equilibrio fiscal, en línea con las políticas impulsadas por la gestión provincial.
Asimismo, cuestionó la práctica de recurrir a asistencia financiera como solución habitual ante la falta de recursos, a la que calificó como propia de esquemas políticos anteriores. Para Colombo, el problema no radica en la cantidad de dinero disponible, sino en cómo se administra.
En esa línea, advirtió sobre el uso de fondos públicos para ampliar estructuras políticas o con fines electorales, y remarcó que la prioridad debe estar en mejorar la calidad de vida de la población.
Por último, destacó que la provincia debió asumir gastos que anteriormente dependían del Gobierno nacional, como obras, programas sanitarios y educativos, lo que reforzó la necesidad de optimizar la gestión. También aseguró que la distribución de recursos entre los departamentos se realiza de manera equitativa y con un criterio orientado al bienestar general.





