Un reciente informe advierte sobre la vulnerabilidad del territorio nacional tras los recientes fallos de la Corte Suprema. El vacío regulatorio facilita el desembarco del crimen organizado en áreas limítrofes ricas en recursos hídricos, tal como ocurrió a fines de los 90 en la cordillera sanjuanina.
La reciente ventana que abrió la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tras su fallo que derogó la Ley de Tierra, ha encendido las alarmas sobre la desprotección de las zonas de frontera. Un nuevo documento titulado «Noveno Informe: Extranjerización, fronteras y narcotráfico» detalla cómo este limbo jurídico expone áreas estratégicas de la Argentina a la codicia del delito organizado transnacional.
El núcleo del conflicto radica en el artículo 10 de la Ley de Tierras, que prohíbe expresamente que capitales extranjeros adquieran inmuebles que contengan o sean ribereños de cuerpos de agua de envergadura, o que estén ubicados en zonas de seguridad de frontera. Al suspenderse esta norma, el único paraguas legal vigente fue el decreto ley 15.385 del año 1944. El problema de esta normativa es que su artículo 4 no prohíbe, sino que se limita a «declarar de conveniencia nacional» que estas tierras permanezcan en manos de ciudadanos argentinos nativos.
Según advierte el informe, reemplazar una prohibición por una simple recomendación genera una «zona gris» que abre la puerta a graves consecuencias para la integridad del territorio y la soberanía.
El antecedente sanjuanino: narcos en la cordillera
Para ilustrar la gravedad de flexibilizar la venta de tierras fronterizas, el documento reflota un caso paradigmático y alarmante: la compra de tierras por parte del Cártel de Juárez en la provincia de San Juan.
Entre 1997 y 1999, bajo la fachada de un presunto grupo inversor mexicano, la organización criminal adquirió los campos “Minitas, Totoras y Hornitos” en el departamento de Calingasta, justo sobre el límite con Chile. Se trata de una superficie inmensa, estimada en 110.000 hectáreas (una vigésima parte de todo el departamento).
La maniobra fue luego desarticulada por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 6 de la Capital Federal, que comprobó que la adquisición se hizo a través de un complejo sistema de triangulación financiera y testaferros. El objetivo era lavar más de 21 millones de dólares provenientes de la venta de cocaína en Estados Unidos principalmente en Chicago.
El fallo judicial demostró que los capitales ilícitos fluyeron hacia la creación de empresas «pantalla», controladas por una firma madre denominada Petrolera Mar del Plata S.A., que fue la que figuró como titular de los campos en San Juan. Precisamente, el artículo 6 de la Ley de Tierras hoy en debate apunta a evitar estas «titularidades figuradas», prohibiendo la interposición de testaferros físicos o jurídicos.
El verdadero botín: glaciares y agua dulce
Más allá de la posición estratégica para el contrabando —los campos están ubicados a tan solo 40 minutos de una ruta chilena—, el informe subraya el incalculable valor ambiental y de recursos que esconden estas tierras.
La propiedad adquirida por el cártel narco tiene una extensión y configuración casi idéntica a la subcuenca del río Calingasta, una de las fuentes vitales que abastece al río San Juan. Además, alberga en su interior una importante presencia de glaciares. De hecho, según datos del IANIGLA, Calingasta es el departamento que concentra la mayor cantidad de cuerpos de hielo de toda la provincia, superando las 51 mil hectáreas.
El Observatorio de Tierras concluye con una advertencia clara: la presión de los capitales extranjeros y del crimen organizado no es aleatoria. Apunta a regiones específicas que concentran «bienes comunes estratégicos». La intermitencia legal impulsada por los tribunales no solo pone en juego los recursos naturales, sino que, como demostró el caso del Cártel de Juárez, compromete directamente la seguridad nacional y de sus habitantes.
Sobre el Cartel de Juárez
El Cártel de Juárez es una de las organizaciones criminales más antiguas e influyentes en la historia del narcotráfico en México. Fundado en la década de 1980, su base de operaciones principal se estableció en Ciudad Juárez, Chihuahua, un corredor fronterizo estratégico para el envío de drogas hacia los Estados Unidos. A lo largo de las décadas, pasó de controlar el tráfico transnacional de cocaína a fragmentarse en células extremadamente violentas, siendo catalogado recientemente como una organización terrorista extranjera por el gobierno estadounidense.
1. Orígenes y fundación (Década de 1980)
- El surgimiento: Tras la fragmentación del Cártel de Guadalajara (liderado por Miguel Ángel Félix Gallardo), Rafael Aguilar Guajardo tomó el control de la plaza de Ciudad Juárez.
- El ascenso de los Carrillo Fuentes: Aguilar Guajardo fue asesinado en 1993. El mando fue asumido por su lugarteniente, Amado Carrillo Fuentes, dando inicio a la época dorada de la organización.
2. El apogeo de «El Señor de los Cielos» (1993 – 1997)
- Flotas de aviones: Amado Carrillo Fuentes se ganó el alias de «El Señor de los Cielos» debido a su innovadora estrategia de utilizar una inmensa flota de aviones comerciales y de carga (principalmente Boeing 727) para transportar toneladas de cocaína directamente desde Colombia hacia México.
- Máximo poderío: Durante esta etapa, el Cártel de Juárez controló casi la mitad del tráfico de drogas hacia EE. UU., consolidó alianzas en lo que se conoció como el Triángulo Dorado y penetró las más altas esferas del gobierno y el ejército mexicano.
- Muerte del líder: El imperio de Amado terminó abruptamente en julio de 1997, cuando falleció en un hospital de la Ciudad de México tras someterse a una cirugía plástica reconstructiva para cambiar su apariencia y evadir a las autoridades.
3. La era de «El Viceroy» y la Federación (1997 – 2004)
- Sucesión familiar: Tras la muerte de Amado, su hermano Vicente Carrillo Fuentes, alias «El Viceroy», tomó las riendas de la organización.
- La Federación: A principios de la década de 2000, para evitar guerras sangrientas, el Cártel de Juárez se unió temporalmente a una alianza criminal llamada La Federación, que incluía al Cártel de Sinaloa (liderado por Joaquín «El Chapo» Guzmán) y al Cártel de los Beltrán Leyva.
4. Ruptura y la sangrienta guerra de Juárez (2004 – 2012)
- Guerra civil entre cárteles: La alianza se rompió en 2004 tras el asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes (hermano de Vicente) a manos del Cártel de Sinaloa. En represalia, «El Viceroy» ordenó la ejecución de Arturo Guzmán Loera (hermano de «El Chapo»).
- Creación de «La Línea»: Para defender su territorio de la invasión de Sinaloa, el Cártel de Juárez formó un brazo armado compuesto por policías corruptos y sicarios sumamente violentos, denominado La Línea, junto a bandas pandilleras como Los Aztecas.
- Ciudad Juárez, la más peligrosa: Entre 2008 y 2012, Ciudad Juárez se convirtió en una de las urbes más violentas del mundo debido a los constantes enfrentamientos urbanos, masacres en centros de rehabilitación y coches bomba.
5. Declive, detenciones y mutación (2014 – Presente)
- Captura de líderes: En octubre de 2014, «El Viceroy» fue detenido por fuerzas federales, lo que debilitó la estructura piramidal del grupo. El mando operativo recayó en líderes de La Línea como Juan Pablo Ledezma («El JL»).
- La masacre LeBarón: En noviembre de 2019, sicarios de La Línea perpetraron una masacre en Bavispe, Sonora, donde asesinaron a nueve ciudadanos marianos-estadounidenses (tres mujeres y seis niños) de la familia LeBarón. Este hecho internacionalizó la persecución judicial en su contra.
- Estatus Actual: En julio de 2026, el gobierno de Estados Unidos clasificó formalmente al Cártel de Juárez y a su facción de La Línea como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). Aunque opera a menor escala que en los años 90, mantiene un control muy lucrativo del tráfico de fentanilo, cocaína, heroína y tráfico de migrantes en la frontera de El Paso-Juárez, cobrando «cuotas» a otros grupos locales para permitirles cruzar mercancía.




