El área de relaciones comunitarias se consolida como el puente estratégico fundamental entre las empresas mineras y las poblaciones locales para garantizar una convivencia armónica. Desde el Proyecto Altar destacaron el impacto del área en las instituciones a través de su líder, Mercedes Pagés.
Redacción, Diario Revolución, Calingasta, San Juan, Argentina. El área de Relaciones Comunitarias en la minería actúa como el puente estratégico fundamental entre las empresas y los habitantes locales, garantizando una comunicación transparente y permanente.
Su gestión resulta indispensable para anticipar conflictos, fomentar la confianza y construir consensos a largo plazo que aseguren la viabilidad y sostenibilidad de cualquier proyecto minero.
A través de programas de inversión social y participación activa, esta área transforma la actividad minera en una oportunidad concreta de crecimiento económico y bienestar para las comunidades de influencia.
« La confianza es fundamental para poder tener un buen vínculo con la comunidad y eso se genera justamente a través del diálogo y la transparencia«, apuntó en «Veta Stream», la líder de Relaciones Comunitarias del Proyecto Altar, Mercedes Pagés.
Bienvenida, Mercedes, qué lindo tenerla acá con nosotros en Veta Stream…
Muchas gracias Jairo y Noemí y al equipo de Veta Tv por la invitación, se pudo dar por fin esto después de mucho tiempo, coordinamos y se dio, la verdad es que sí, hace bastante que veníamos coordinando con el área de comunicación de Altar para poder tener esta entrevista, así que bueno agradecerles también de habernos dado la posibilidad de estar acá.
Una colega suya, Flavia Agüero, nos escribió desde Vicuña y nos decía: «Qué lindo, Mercedes está en el lugar donde se merece estar», ¿Es así?
Qué lindo y qué sorpresa también, la verdad es que sí, creo que he recorrido un lindo camino, vengo del proyecto Vicuña en donde estuve casi seis años y ha sido muy lindo justamente generar este compañerismo y esta empatía de la que hablamos, siento que sí, que estoy en el lugar donde quiero y debo estar, he venido recorriendo este camino en la minería y en el área específicamente de comunidades, siento que desde que yo iba a la facultad siempre soñé con trabajar en minería y todos mis trabajos prácticos y mi tesis fueron sobre el área de relaciones comunitarias y específicamente, bueno, en ese momento estaba Veladero y mi tesis fue sobre las acciones de responsabilidad social empresaria de esa empresa con la comunidad de Iglesia en un cierto periodo de tiempo, entonces creo que sí, que ha sido un caminito de hormiga y que hoy poder estar en el proyecto Altar, acá en una nueva comunidad, la comunidad de Calingasta, a mí me llena de orgullo y me da mucha satisfacción.
En ese vínculo que se tiene que generar con la comunidad, ¿Qué es lo más difícil de concretar ?
Yo creo que lo más difícil es la confianza. Creo que la confianza es fundamental para poder tener un buen vínculo con la comunidad, con los vecinos y eso se genera justamente a través del diálogo, a través de la transparencia y a través de sentarse y escuchar a la gente, poder escuchar cuáles son sus expectativas, cuáles son sus dolores como comunidad y poder también trabajar en conjunto para poder llegar a este desarrollo sostenible de la empresas y comunidades.
¿Las comunidades mineras tienen las mismas problemáticas?
Podría animarme a decir que sí, yo hace casi tres meses que estoy en el proyecto Altar y puede decirse que estoy empezando a conocer esta comunidad, por supuesto lleva su tiempo, en Iglesia y en Jáchal estuve bastantes años y acá a Calingasta venía como una turista, entonces es distinto venir como turista a venir como una persona que va a trabajar en pos de la comunidad, entonces me he sentado a ver muchos estudios que hay de la provincia, muchos estudios que se han hecho en otras empresas sobre lo social de Calingasta para empezar a conocer un poquito la comunidad, también empezar a hablar con ciertos actores que son importantes aquí y dentro de lo que he podido ver en este poquito tiempo siento que sí, que las problemáticas son muy parecidas.
¿Las inquietudes de la comunidad abundan en la oficina de Altar?
Nuestra oficina abrió en Barreal hace ya un año y medio más o menos, estuvimos en la inauguración y la realidad es que la oficina abrió en su momento como una base más que nada operativa para poder estar en el medio entre el proyecto y la Ciudad de San Juan y ahí al tiempo apareció Gisela Ponce que es oriunda de acá del departamento. Estuvo trabajando bastante el año pasado, más que nada con toda la parte de logística y también con relaciones comunitarias un poquito más reactiva y detrás de escena diría yo, el proyecto Altar no es tan conocido como nuestros vecinos como Los Azules y El Pachón, la realidad es que los pedidos que llegan a la oficina hoy en día son más de instituciones que por ahí vienen a solicitarnos alguna colaboración y sí mucha gente que ha ido a dejar su currículum específicamente ya pidiendo por empleo, sobre todo en estas etapas en donde la temporada baja y por ahí hay algunos contratos que se dan de baja y bueno ahí aprovechan para poder ir a dejar su currículum a la oficina. Hoy la oficina con mi incorporación y con todo el trabajo que estamos comenzando a hacer desde Altar ya le estamos dando otra impronta al área y poder empezar a actuar ya más arriba del escenario.
Y ese accionar comenzó a ejecutarse con el acompañamiento a Club La Planta…
Sí, exactamente, hace varios años que Altar viene trabajando con esta modalidad en la temporada baja, como bien saben nosotros no tenemos operativo invierno, entonces las tareas se terminan porque ya en cordillera se empieza a poner bastante complicado con el clima y se vuelven a retomar en septiembre u octubre, entonces tenemos muchas personas del departamento en relación a la nómina actual de Altar que son parte de planta permanente, tenemos 12 personas que ya trabajan en planta permanente pero una vez que empiezan estos trabajos ya fuertes en temporada se necesita más mano de obra y se generan estos contratos temporales por siete meses.
Hace varios años que Altar buscaba alguna institución para poder ayudarlos con mejoras pequeñas en infraestructura, cuando llegué empezamos un programa al que llamamos Programa Más Valor Compartido y en donde invitamos a instituciones deportivas que ya tengan infraestructura y que hayan tenido un acercamiento previo con nosotros, tanto para una solicitud de colaboración o que se hayan interesado en saber qué es lo que estábamos haciendo, y los invitamos a armar un proyecto, en donde ellos nos tenían que decir cuáles eran las mejoras edilicias que necesitaban, el cómo iba a impactar esa mejora en la comunidad y también qué valor agregado le iban a dar, porque esa era nuestra idea, nosotros aportar con la mano de obra de los chicos de Calingasta para que puedan seguir trabajando y ellos por su lado aportar, entonces entre ellos que aportan materiales, nosotros también mano de obra y materiales, los chicos de La Planta también están ahí codo a codo con nuestros chicos de la empresa trabajando en las tribunas nuevas que van a inaugurar y el valor compartido de La Planta y del Club Tamberías en el que estamos trabajando, es justamente una vez que terminemos con estas obras, dar charlas abiertas a la comunidad sobre ciertas temáticas, por ejemplo, deporte, salud, la violencia en el fútbol, temáticas que son importantes conversar y que van a estar abiertas a toda la comunidad.
Y eso articulado con instituciones como hospitales o escuelas, ¿Lo planifican desde ese punto de vista?
La realidad es que cuando yo comencé me explicaron que Altar viene trabajando con tres ejes que son educación, salud y deportes y como estábamos con tan poquito tiempo para decidir con qué institución íbamos a comenzar a trabajar y hacer con toda la logística que hay detrás, es que decidimos solamente avanzar con el pilar del eje deportivo, porque para ingresar a las escuelas ya hay que hablar con el Ministro de Educación y pedir una autorización, entonces eso quizás nos iba a llevar mucho tiempo, pero la realidad es que este programa se va a ir replicando todos los años y ya el año que viene con más tiempo la idea es justamente poder invitar a más instituciones para que presenten este proyecto y nosotros podamos evaluar. Este año nos presentaron cuatro, fueron invitadas siete instituciones, presentaron cuatro proyectos y fueron seleccionados el Club Tamberías y el Club La Planta dos de los clubes que con esta impronta pueden mejorar su infraestructura. Incluso ya nos han enviado fotos y todo va quedando muy bonito.
¿Más adelante el eje a trabajar es salud?
Ahora estamos en una etapa de justamente armar relaciones comunitarias, de empezar a tener un acercamiento a la comunidad, un relacionamiento más cercano, valga la redundancia. Estamos con la idea de empezar a tener algunas reuniones informativas para que la gente empiece a conocer lo que es el proyecto. Yo agradezco mucho este espacio también porque eso me ayuda a llegar a la gente para que conozcan un poquito más, sobre todo en esta parte de comunidades, ya en estas charlas informativas se habla un poquito más ya del proyecto, de qué tipo de proyecto es y cuál va a ser su procesamiento y bueno ya toda la parte más técnica que se la dejo a los geólogos que son los que saben.
Pero además de este relacionamiento comunitario también armando varios procedimientos, he armado este procedimiento de colaboraciones para poder definir cuándo sí y cuándo no. Este procedimiento es un procedimiento que tiene un modelo de corresponsabilidad que no hay un aporte del 100% ni tampoco un aporte unilateral, sino que hay un esfuerzo de ambas partes. Y bueno también mi idea es poder tener un mecanismo de retroalimentación, es decir que las personas que puedan ir a la oficina o nos manden un mensaje o un mail con alguna consulta o con algún reclamo, por qué no, poder tener un canal en donde nosotros podamos responder de manera formal con una nota firmada.
Luego de eso tenemos la parte más bonita del área de relacionamiento comunitario, que es justamente la inversión en la comunidad y para eso estoy comenzando a hacer el diseño de la estrategia de inversión social y este diseño va a tener diferentes pilares en los que trabajar, que son los ejes de los que venimos hablando, todavía no está muy definido si vamos a seguir trabajando con los mismos ejes o si los vamos a unir a otros y dentro de esos ejes vamos a generar programas que tengan que ver con eso. Entonces, por ejemplo, si hay un eje en salud y deporte, por ahí un programa que tenga que ver específicamente con ese pilar, si hay un eje en educación y formación para el empleo, también un programa que tenga que ver con eso. La idea es justamente empezar de a poco, no nos olvidemos que Altar está en una etapa de exploración avanzada, pero está un poco más atrás que los vecinos Los Azules y Pachón.
¿Está en el radar de Altar, el tema capacitación?
Lo más probable es que dentro de estos programas que les comentaba recién haya capacitaciones, dependiendo obviamente de la temática, eso sin duda. Hoy justamente fui a visitar a los chicos de Equipo RH y charlamos un poco de lo que ellos están haciendo y hablamos de por ahí unir fuerzas y quizás no replicar lo que está haciendo el otro, entonces si Pachón o Los Azules está trabajando con emprendedores, nosotros no saturar ese público y poder ir con otra parte que no se esté trabajando, esa es la idea, poder unir fuerzas ya que somos muchos y poder suplir las demandas que tiene la comunidad respecto a diferentes temáticas. Pero capacitaciones seguro que va a haber dependiendo de los pilares que se definan en la Estrategia de Inversión Social.
¿En un área como RRCC, es más complicado el manejar las altas expectativas?
Mirá, la realidad es que cuando me preguntaron recién que era como lo más difícil, que les dije la confianza, yo les iba a decir manejar las expectativas primero, pero después dije, no, la confianza es más difícil de ganar, pasa en todas las relaciones y algo que cuesta mucho de ganar y es muy fácil de perder, la confianza. Pero les iba a decir el tema de manejar las expectativas también, creo que justamente los titulares de los medios por ahí no nos ayudan en ese sentido. La realidad es que la situación del país sabemos que no es la mejor y que hay mucha gente que está necesitando trabajar y que estos titulares siempre confunden a la población.
Sabemos que hay mucha necesidad y también sabemos que hay noticias que son muy buenas con respecto a otros proyectos, pero que también no es inmediato. O sea, quizás uno piensa, Pachón va por el Informe de Impacto Ambiental y por ahí hay personas que piensan que eso es que empieza mañana y no es así. Entonces también es importante justamente educar y capacitar a la comunidad en las etapas que tiene un proyecto minero y en lo largo también, porque es un largo camino que ya se viene transitando en todos los proyectos.
¿Cómo evalúa en los últimos años la inserción de la mujer en la industria?
Con decir que hay un mito, una leyenda, que antes una mujer no podía entrar a una mina, porque era mala suerte, era mal augurio. Estoy muy orgullosa de ver mujeres en puestos jerárquicos, manejando tremendas estructuras, porque es todo un desafío, relaciones comunitarias ya es un desafío enorme, yo creo que hay que tener una sensibilidad para estar en esta área hay que tener una sensibilidad y una pasión, sobre todo, por el trabajo social. Que uno puede ser muy excelente por ahí en la teoría, pero cuando vamos a la práctica, cuando hay que estar en contacto con la gente, es otra cosa. Entonces, sí, estos últimos años se ha visto un cambio. Hay muchas mujeres en la industria, no solamente en puestos jerárquicos, sino también en diferentes puestos. Nosotros en Altar tenemos muchas mujeres trabajando, creo que dentro de nuestra nómina del 100%, un 28% son mujeres y es un gran número, un número que durante la exploración es muy fácil de mantener, porque justamente son menos personas las que están trabajando.
Hay muchas empresas que están capacitando a mujeres en manejo de fuera de ruta o en manejo de camiones pesados, así que yo celebro muchísimo que las mujeres podamos tener un lugar en esta industria, es una industria maravillosa, una industria que puede cambiar muchas vidas.
El mensaje final para la gente de Calingasta…
Bueno, para la gente que está del otro lado, que me está conociendo por primera vez, quizás, decirles que estamos en la oficina de Barreal, ahí en la calle Soler 527 Sur, con mi compañera Gisela Ponce, para que nos vayan a visitar, estamos de lunes a viernes, de 9 a 18 horas, para que se saquen las dudas, si tienen alguna duda sobre el proyecto y que mi idea, por supuesto, es empezar a conocer de a poco a la comunidad de Calingasta, a través de sus instituciones y de sus actores más relevantes de acá del departamento. Además, también invitarlos que nos sigan por redes sociales, ahí hay mucha información sobre el proyecto Altar.
Es un proyecto grande, que está unos pasos más atrasados que Los Azules y Pachón, pero que está próximo a una presentación de prefactibilidad y posteriormente a una factibilidad. Así que eso nos va a llevar un tiempo, un año más quizás, pero en el mientras tanto, la idea es esa, poder trabajar y escuchar a la comunidad, trabajar en conjunto y a través de estas reuniones, que más adelante tenemos pensado hacer para dar a conocer al proyecto, poder escuchar también cuáles son las expectativas que tiene la comunidad de Calingasta con nosotros y con la industria en general.













