¿Qué va a pasar con la educación pública si Javier Milei impone los vouchers educativos?

El libertario triunfó en el balotaje. Una de sus propuestas de campaña estuvo relacionada con una reforma educativa y la implementación de vouchers, dando fin a los subsidios a instituciones tal y como se la conoce en la actualidad. ¿Qué ocurrirá?

A través de las urnas, los argentinos determinaron este domingo que Javier Milei será la persona que ocupará el sillón de Rivadavia en la Casa Rosada los próximos cuatro años. Con el 55,7% de los votos, se ubicó más de 11 puntos por arriba del candidato de Unión por la Patria, y aún ministro de Economía, Sergio Massa, y será el nuevo presidente de la Nación.

De esta manera, tras asumir su cargo el próximo 10 de diciembre en el Congreso, tendrá libertad para llevar adelante todas sus propuestas de campaña, entre ellas la relacionada con la educación.

Es que, en la plataforma de La Libertad Avanza, más precisamente en la novena página del documento entregado a la Cámara Nacional Electoral, se plantea una reforma de nueve puntos con, entre otros aspectos, la implementación de un «sistema de vouchers educativos»

Según indica el escrito oficial, este permitiría «descentralizar la educación entregando el presupuesto a los padres, en lugar de dárselo al Ministerio, financiando la demanda«. Esto, con el objetivo de «generar competencia entre las instituciones educativas«.

¿Qué son los vouchers educativos y cómo funcionan?

El esquema de ‘vouchers educativos’ se basa en que los fondos destinados a la educación por parte del Estado no van a la ‘oferta’, como pueden ser becas o salarios, sino a la ‘demanda’, a las familias o los estudiantes, en el caso de aquellos universitarios, por ejemplo, quiénes reciben un vale equivalente al dinero que la entidad gubernamental que dispone de dichos recursos considera que representa la escolaridad.

Con dicho ‘cupón’, se elige la institución deseada de acuerdo a las preferencias de cada caso particular, sin importar las características que estas posean. En este sentido, se habla de la «libre elección de escuela». Si una entidad educativa es pública, se entrega el ‘voucher‘ y nada más; mientras que, en el caso de una privada, se debe abonar un «copago» adicional, a determinar por cada establecimiento.

Aunque, en este sentido, hay dos puntos a remarcar: la ausencia de un abono complementario en las instituciones del Estado será así a menos que haya una disposición que así lo indique, por lo que esto es maleable a cambios, mientras que, de aplicarse, esto también pondría fin a los subsidios a los colegios privados que rige en la actualidad.

A partir de su aplicación, entonces, se da lo que se llama un «mercado educativo», en donde se genera una competencia para captar alumnos porque, sin ellos, el funcionamiento de las escuelas, ya sean públicas o privadas, laicas o religiosas, tecnológicas o tradicionales, es imposible. Si un colegio no recibe estudiantes y, con éstos, un ‘voucher’ con financiamiento y un copago adicional, en los casos que así lo requieran, debería cerrar por falta de capacidad para afrontar los costos operativos.

Sin embargo, el monto a pagar está delimitado por el gobierno de turno, quién decide cuánto es el dinero destinado por alumno a cada institución. Entonces, de aplicarse en Argentina, podríamos encontrarnos casos en donde el ‘voucher’ representa un ingreso menor que el subsidio actual, por lo que el «copago» sería incluso mayor en el caso de los privados. También, entidades públicas que, por su infraestructura y su capacidad humana, no logran cubrir los costos con éste, por lo que, por más de tener personas desempeñándose y aprendiendo allí, deberían cerrar sus puertas.

El referente original de este sistema fue el economista liberal estadounidense, y ganador del Premio Nobel de Economía de 1976, Milton Friedman. Sin embargo, quiénes impulsaron el concepto actual, cuya teoría se expandió a diversos países del mundo, fueron John Chubb y Terry Moe en la década de los 90′. Ambos fueron asesores de la reforma ‘pro-mercado’ de Margaret Thatcher, estrechamente vinculada a la Guerra de Malvinas, y a los crímenes de guerra acontecidos durante el conflicto con Reino Unido, cuya figura fue reivindicada por el liberal en reiteradas oportunidades.

¿Se pueden aplicar los vouchers educativos en Argentina?

Sin embargo, hay un tema no menor y que interfiere en las aspiraciones del referente de La Libertad Avanza. Y es que, en la actualidad, y según indica la Constitución Nacional, la educación depende de cada una de las provincias y no del Estado Nacional.

El artículo cinco de la declaración de derechos expresa: «Cada provincia dictará para sí una Constitución bajo el sistema representativo republicano, de acuerdo con los principios, declaraciones y garantías de la Constitución Nacional; y que asegure su administración de justicia, su régimen municipal, y la educación primaria«.

Asimismo, el artículo 75 del cuarto capítulo, en su apóstrofe decimoséptimo, atribuye al Congreso, entre otras, «sancionar leyes que garanticen los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales».

Por lo tanto, para instalar este modelo se debería dar, entre otras acciones, como la aprobación de una nueva Ley de Educación Nacional en el Congreso, una reforma constitucional, algo que ocurrió, por mencionar, en Chile, durante la dictadura de Augusto Pinochet.

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