El análisis determinó que la mortandad fue localizada, de corta duración y afectó principalmente a ejemplares juveniles de pejerrey.
La aparición de decenas de peces muertos en el Dique Cuesta del Viento, en Iglesia, despertó preocupación y una ola de versiones en redes sociales durante el inicio de esta semana. Las imágenes difundidas por pescadores y turistas mostraban ejemplares varados en la orilla y generaron inquietud por la posible contaminación del embalse. Sin embargo, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable confirmó que el fenómeno tiene un origen natural y que no representa un riesgo para el ecosistema.
De acuerdo al informe oficial, técnicos del Laboratorio del Parque de la Biodiversidad se trasladaron al sitio el 4 de noviembre para realizar mediciones in situ y recolectar muestras. La comisión estuvo integrada por los técnicos en Biología Pablo Pastor y Jonathan Loaisa y el licenciado en Biología Alejandro Gómez, quienes trabajaron con instrumental multiparamétrico para evaluar el estado del agua.
El análisis determinó que la mortandad fue localizada, de corta duración y afectó principalmente a ejemplares juveniles de pejerrey (Odontesthes bonariensis). No se detectaron otras especies comprometidas ni indicios de agentes patógenos, lo que permitió descartar la presencia de contaminación química o bacteriana.
Los técnicos concluyeron que el evento estaría asociado a condiciones naturales propias del cuerpo de agua. Puntualmente, se registraron zonas costeras con baja circulación y acumulación de materia orgánica. En esos sectores, el oxígeno disuelto en el agua se redujo considerablemente, generando un cuadro de hipoxia. Este fenómeno suele intensificarse en períodos donde el nivel del embalse varía o cuando se producen cambios bruscos de temperatura.
En estas circunstancias, pueden aparecer floraciones algales temporales que alteran la calidad del agua. Los peces jóvenes, por su menor capacidad de tolerancia frente a variaciones ambientales, resultan los más vulnerables. “Las características de los peces hallados y la presencia de materia orgánica en descomposición indican un ambiente con bajos niveles de oxígeno, típico de situaciones naturales puntuales”, explicaron desde Ambiente.
La confirmación oficial llega luego de la circulación de diversas hipótesis en redes sociales, muchas de ellas vinculadas a posibles derrames mineros o contaminación externa. Desde la Provincia señalaron que no se encontraron elementos que sustenten esas versiones.
“El fenómeno es acotado y no compromete la fauna ictícola del dique en general”, recalcaron. Además, aseguraron que el ecosistema se mantiene estable y que no se esperan impactos sostenidos en el tiempo.
La Secretaría de Ambiente informó que continuará realizando monitoreos periódicos en el Dique Cuesta del Viento, tarea que ya se viene llevando adelante de forma constante. El objetivo es seguir la evolución de los parámetros de calidad del agua y garantizar la preservación del entorno.




