Con la firma de la resolución 1196/2025, el Gobierno Nacional de Milei habilitó la circulación de bitrenes en toda la red vial nacional, un paso que promete revolucionar la logística argentina y que, en San Juan, podría marcar un antes y un después para proyectos mineros clave como Hualilán y Casposo.
Hasta ahora, estos vehículos de gran capacidad estaban limitados a corredores específicos, con permisos burocráticos que demoraban meses. Con la nueva norma, la circulación es libre y solo se restringirá en curvas montañosas muy pronunciadas, donde se requerirá maniobra especial.
¿Qué es un bitrén?
Se trata de un camión compuesto por un tractor y dos semirremolques articulados, unidos por un sistema de enganche especial. A diferencia de un vehículo convencional, estas grandes máquinas pueden transportar hasta un 75 % más de carga en un solo viaje, con mayor estabilidad y seguridad gracias a su tecnología de frenos ABS, control electrónico y suspensión neumática.
Dicho en sencillo: un bitrén hace en un viaje lo que dos camiones tradicionales necesitan hacer por separado, reduciendo costos, combustible y tiempo en la ruta.
De Hualilán a Casposo: el ejemplo minero
Para comprender el alcance real de esta medida, basta con mirar un caso concreto. En Hualilán, proyecto aurífero ubicado en Ullum, gran parte del mineral extraído debe trasladarse hasta la planta de Casposo, en Calingasta, para su trituración y procesamiento.
Hoy ese trayecto implica decenas de viajes de camiones tradicionales, con altos costos operativos y tiempos de traslado prolongados. Con los bitrenes, la operación se transforma: un solo viaje puede reemplazar a casi dos camiones convencionales, reduciendo en casi un 40 % la cantidad de recorridos necesarios. Esto significa más eficiencia, mayor previsibilidad en el suministro de mineral para la planta y un ahorro sustancial en logística, que en un sector de márgenes ajustados como la minería puede definir la viabilidad de un proyecto.
Un beneficio que trasciende la minería
La habilitación de los camiones articulados no solo favorece al sector minero. Economías regionales como la vitivinicultura, la agroindustria y el comercio interprovincial también se verán beneficiadas. Pero es en la minería donde el impacto se siente con mayor fuerza: por el volumen, el peso del material y la distancia entre yacimientos y plantas de procesamiento.
Por Diario Revolución Calingasta con información de Acero y Roca.



