Carne de burro: entre el prejuicio cultural y su valor nutricional, recomiendan su consumo

Una especialista en nutrición analizó el consumo de esta carne en el sur del país y destacó sus beneficios para la salud. También advirtió sobre la importancia de los controles sanitarios y el impacto de las costumbres culturales.

La licenciada Ana Paola Fernández, nutricionista e integrante del Colegio de Nutricionistas, se refirió en Radio Sarmiento al consumo de carne de burro en el sur del país, poniendo el foco tanto en sus propiedades como en los factores culturales que influyen en su aceptación.

Según explicó, este tipo de carne posee un alto valor nutricional, con proteínas de calidad y un importante aporte de aminoácidos esenciales, lo que la convierte en una alternativa beneficiosa para la dieta humana. Además, destacó su capacidad de generar saciedad y su buen impacto en el organismo.

Fernández remarcó que se trata de una carne versátil en la cocina, apta para preparaciones como empanadas, guisos o rellenos, y la describió como “dulce y noble”, adaptable a diferentes recetas.

Sin embargo, subrayó que su consumo debe estar acompañado de controles adecuados. En ese sentido, insistió en la necesidad de garantizar condiciones sanitarias, regulaciones en su comercialización y un correcto traslado para evitar riesgos.

Por último, la profesional planteó que la principal barrera para su incorporación no es sanitaria, sino cultural. “El problema no es la carne en sí, sino nuestras costumbres y percepciones sobre qué alimentos son aceptables”, sostuvo, invitando a reflexionar sobre la diversidad alimentaria y los prejuicios en torno a ciertos productos.

0Shares

Entradas relacionadas

Deja tu comentario