La cantidad de estudiantes en las escuelas argentinas comenzará a reducirse de forma sostenida en los próximos años y las consecuencias se harán más evidentes hacia el final de la década.
La cantidad de estudiantes en las escuelas argentinas comenzará a reducirse de forma sostenida en los próximos años y las consecuencias se harán más evidentes hacia el final de la década. Así lo plantea un informe de alcance nacional que también proyecta un fuerte impacto en San Juan, donde se prevé una baja significativa en el nivel primario.
El estudio, titulado “Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado” y realizado por la organización Argentinos por la Educación, estima que la provincia cuyana tendría un 23,1% menos de chicos en primaria en un plazo de cuatro años. Traducido a cifras concretas, implicaría que 15.627 estudiantes dejarían de formar parte de las aulas en comparación con los datos registrados en 2023.
La principal causa detrás de este fenómeno es la caída persistente de la tasa de natalidad, una tendencia que se viene acentuando en el país desde 2020 y que ya empieza a reflejarse en el sistema educativo.
Desde el Ministerio de Educación de San Juan reconocen que los efectos recién comienzan a notarse. La titular de la cartera, Silvia Fuentes, explicó que por ahora la disminución se percibe sobre todo en los primeros años del nivel inicial. Según detalló, las salas de 3 años —y en menor medida las de 4— muestran grupos más reducidos que en ciclos anteriores, cuando era habitual superar los 25 niños por curso.
Sin embargo, la funcionaria alertó que el impacto más fuerte aún está por venir y se sentirá especialmente en la escuela secundaria. Indicó que la menor cantidad de nacimientos generará un “cuello de botella” que se trasladará con el paso del tiempo, cuando los actuales alumnos de primaria lleguen a ese nivel, un escenario que se proyecta con mayor claridad hacia 2030. Allí, sostuvo, estará el principal desafío para la planificación educativa.
En materia de infraestructura, explicó que no se prevé la construcción de nuevos establecimientos de nivel inicial, sino intervenciones puntuales para ampliar salas existentes. Estas decisiones se coordinan con el área de Infraestructura, con el objetivo de ajustar la oferta escolar a los cambios demográficos.
El panorama no es exclusivo de San Juan. A nivel país, el informe ubica a la provincia de Buenos Aires como la jurisdicción con mayor reducción en términos absolutos, con más de medio millón de estudiantes menos, lo que representa una caída del 30,5%. También se destacan descensos marcados en la Ciudad de Buenos Aires (-34%) y Santa Fe (-24,5%). En cambio, distritos como Santiago del Estero, Misiones y Corrientes mostrarían retrocesos más leves.
Este nuevo escenario demográfico abre un debate de fondo sobre cómo reorganizar el sistema educativo, redistribuir recursos y redefinir políticas públicas ante aulas que, progresivamente, tendrán menos alumnos en todo el territorio nacional.




