Pablo Marcet, presidente de Geo Logic, planteó la urgente tarea de desmitificar el uso de aguas en la minería. Un tema clave de cara a la Era del Cobre en Calingasta.
A lo largo de los años, el desarrollo de la industria minera de Argentina ha estado marcado por diversas corrientes del debate público y político. Una de las temáticas con mayor incidencia es la del consumo de agua, así como la noción de escasez vinculada. Sin duda alguna que es fundamental la comunicación, en un formato claro y preciso, sobre la base de evidencia científica. Sobre ello, Pablo Marcet afirmó que hay más territorio con la minería prohibida en Argentina -7 provincias- que en el resto del mundo combinado. El especialista indicó que los mitos más comunes son las denominadas “leyes mineras permisivas”, el axioma de la contaminación, y el supuesto uso desmedido de agua en contextos de escasez y en competencia con otros usos, los cuales son argumentos totalmente falsos.
¿Por qué las guerras del futuro no van a ser por el agua?
Son argumentos que tienen toda una génesis, que tiene que ver con, primero, comparaciones que no corresponden. Por ejemplo, comparar el agua disponible para el uso humano en ríos, en lagos y en acuíferos accesibles con la cantidad de agua que tiene el océano. Si se compara un número muy grande con un número infinito, básicamente ese número grande va a parecer muy pequeño. Y es una primera aproximación al mito de que en la Tierra no tenemos suficiente agua dulce. Por otro lado, los movimientos ambientalistas, en su inicio especialmente, instalaron el tema de que los recursos naturales los íbamos a ir consumiendo y que, para el año 2000, nos íbamos a haber que dado, por ejemplo, sin recursos minerales, que el agua iba a ser tan escasa que iba a haber hambrunas y guerras por ella. Pero una vez que vemos con números la disponibilidad de agua, por ejemplo, la cantidad de agua que los ríos como el río de la Plata, el Amazonas o cualquier río gran de descargan al mar y que es agua dulce que se pierde, nos damos cuenta de que el derroche y la ineficiencia en nuestro uso de aguas nos dice que no es un recurso escaso, es un recurso que requiere inversión para encontrar, desarrollar acuíferos y hacer que el uso del agua sea más eficiente. Pero en general, como el agua no paga su costo de transporte, pensar que una nación va a ir a la guerra con otra para llevarse su agua es sencillamente ridículo.
«Los directorios de las empresas mineras, los accionistas, los bancos, acreedores y demás utilizan esos estudios para mejorar la gobernanza de las empresas»
Pablo Marcet
Presidente de Geo Logic
¿Qué tan importantes son los informes de sostenibilidad elaborados por la industria minera?
Los informes de sostenibilidad, aunque poca gente los lee, son extraordinarios porque, número uno, generan transparencia en el sector, que es algo que históricamente éramos bastante pobres en eso. Número dos, generan un grado más alto de gobernanza. Los directorios de las empresas mineras, los accionistas, los bancos, acreedores y demás utilizan esos estudios para mejorar la gobernanza de las empresas. Y, por último, estos estudios, como generamos datos comparables entre operaciones y entre empresas, hacen que se genere un grado de lo que llamamos benchmarking para que las mejores prácticas de un proyecto, de una operación o de una empresa puedan ser copiadas en otras y todo el mundo mejore la eficiencia en el uso del agua o en su perfil ambiental o en su per fil verde para, de esa manera, tener mejor marketing de sus productos.
Informaba de los mitos y las verdades del consumo del agua, comparando el sector minero con el agro, ¿se puede hacer algún análisis comparativo de, por ejemplo, lo que consume producir trigo y producir minería?
Cuando empezamos a hacer estas comparaciones, lo primero que nos damos cuenta es que el sector minero es un consumidor de agua muy pequeño, salvo en regiones muy particulares como el desierto de Atacama. En Argentina el consumo minero comparado con el agro es 1% versus el 70% o el 80%, y el agro pierde más o menos la mitad de lo que utiliza por ineficiencia, generalmente por evaporación. Cuando vemos dólar generado por litro de agua utilizada, cobre versus olivos, por ejemplo, o litio versus trigo, nos da una relación de que producir cobre o producir litio puede ser más de mil veces más eficiente en el uso de agua que producir olivos o producir trigo.
Es una diferencia abismal que nos em pieza a decir que, aunque consumimos cantidades de agua que como números absolutos parecen grandes, cuando lo hacemos en comparación con otros sectores somos un consumidor muy pequeño de aguas.
Por Diario Revolución Calingasta con información de Panorama Minero.





