Tras la devaluación, el aumento del costo de vida es el más alto desde febrero de 1991, cuando había llegado al 27% dos meses antes de la convertibilidad. Fuerte suba en alimentos.
La inflación se disparó al 12,4% en agosto y acumula un alza del 124,4% interanual, informó el INDEC, lo que batió un récord que ya tenía más de 32 años.
En febrero de 1991, dos meses antes de la convertibilidad, los precios se habían disparado un 27%.
Sólo en los primeros ocho meses del 2023 el Índice de Precios al Consumidor acumuló un alza de 80,2 por ciento.

El Indec informó que el mes pasado “la división de mayor aumento en el mes fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (15,6%), producto de la suba en Carnes y derivados y Verduras, tubérculos y legumbres».
Le siguieron Salud (15,3%) -principalmente por los aumentos en medicamentos- y Equipamiento y mantenimiento del hogar (14,1%).
Se trata del primer dato inflacionario luego del impacto de la devaluación del tipo de cambio oficial, el día después de las PASO y que aceleró el ritmo de inercia al que se mueven los precios de la economía.
Ese primer efecto, según estimaciones privadas, también dejaría a septiembre en el terreno de los dos dígitos mensuales.

Con el último dato de julio, durante los primeros siete meses del año la inflación minorista fue de 60,2% y de 113,4% en los últimos 12 meses.
Algunos primeros datos oficiales provinciales dieron cuenta de que en agosto volvió a acelerar la inflación, y que se movió a un ritmo que no registraba hace más de 20 años en la economía argentina.


