Mientras tanto, el pedido de informes aprobado por la Cámara de Diputados sigue sin respuesta oficial.

La Provincia ya comenzó a pagar el millonario crédito otorgado por Kuwait para construir el Acueducto Gran Tulum. Sin embargo, la obra no solo está lejos de estar terminada, sino que además se encuentra bajo sospecha por la calidad técnica de las tuberías adjudicadas a la empresa Krah. Así lo reconoció el propio ministro de Hacienda y Finanzas, Roberto Gutiérrez, quien fue contundente: “La obra no estaría, pero los pagos sí están”.
Mientras tanto, el pedido de informes aprobado por la Cámara de Diputados sigue sin respuesta oficial, pese a que los legisladores consideran que esa información es clave para reconstruir el estado real del proyecto y esclarecer los vínculos empresariales detrás de las adjudicaciones.
Un crédito millonario, una obra paralizada y 20 años de pagos
El préstamo kuwaití ascendió a 100 millones de dólares, con cuatro años de gracia, 20 años de plazo y una tasa del 3%. En 2025 comenzaron los pagos mensuales, aunque aún no se conoce el monto exacto que la Provincia está desembolsando. Lo que sí está claro es que San Juan deberá destinar recursos en dólares durante dos décadas para saldar ese compromiso, independientemente de que la obra avance o no.
El Acueducto Gran Tulum es considerado una obra estratégica: promete duplicar la provisión de agua potable para el Gran San Juan. Su financiamiento llegó tras gestiones iniciadas durante el gobierno de José Luis Gioja, cuando el entonces ministro José “Pepe” Strada logró que Kuwait destinara 100 millones de dólares para infraestructura en la provincia.
La relación entre Kuwait y Argentina se remonta a la Guerra del Golfo, cuando el presidente Carlos Menem decidió enviar tropas para colaborar con el bloqueo militar contra Irak. Aquella decisión política fue determinante: dos décadas después, Kuwait creó un fondo crediticio para financiar obras en el país en agradecimiento por ese respaldo.
San Juan aprovechó esa ventana: en 2013 se confirmó que los kuwaitíes aprobaban el préstamo para el Acueducto Gran Tulum. Tras una negociación compleja —en la que intervinieron Gioja, Cristina Fernández de Kirchner, Strada y el ministro Axel Kicillof— se acordó que cualquier conflicto judicial se resolvería mediante un tribunal tripartito con participación de la Corte Internacional de La Haya, lo que permitió que Nación firmara como garante en 2014.
Licitaciones, costos millonarios y el desembarco de Krah en San Juan
La primera licitación se realizó en 2015, durante la gestión Gioja. Por 382 millones de pesos, Industrias Jaime fue adjudicada con las piezas de acero inoxidable y Krah se quedó con 13 kilómetros de tubería. En aquel entonces la firma alemana no tenía presencia en San Juan.
La segunda licitación llegó en 2017, ya con Sergio Uñac en la gobernación. El presupuesto superó los 1.320 millones de pesos para otros 50 kilómetros de caños y el inicio de la obra civil. Parte del financiamiento provino del crédito kuwaití y el resto, de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación. La obra civil quedó en manos de la UTE Roggio–Mapal–Sigma, mientras que Krah volvió a adjudicarse las tuberías.
Fue entonces cuando la empresa decidió instalar una planta en el Parque Industrial de Albardón, inaugurada por Uñac en marzo de 2019. Ese mismo año, la Legislatura aprobó una readecuación presupuestaria para cubrir los desfasajes provocados por la suba del dólar.
El nexo Monti–Krah y las sospechas por la calidad de los caños
Las sospechas políticas y empresariales se enfocan en Gustavo Monti, dueño de PVC San Juan SRL y primo hermano del exgobernador Sergio Uñac. Aunque su nombre nunca figuró oficialmente en la estructura de Krah, fotos, facturas y testimonios lo vinculan directamente con la empresa alemana.
Apareció junto al director de Krah Latinoamérica, Gustavo Mastelono, en la apertura de sobres de la licitación en Casa de Gobierno. Sebastián Taselli, director de General Plastics, competidora en la licitación, afirmó que se trató de un “pliego orientado” y que las tuberías ofertadas por Krah eran experimentales.
Las dudas sobre la calidad técnica de los caños se convirtieron en uno de los principales motivos por los cuales la obra quedó paralizada.
El pedido de informe que busca nombres, contratos y responsabilidades
El pedido de informes impulsado por los diputados de Cambia San Juan —y aprobado por unanimidad— exige explicaciones sobre:
- Los fundamentos técnicos, contractuales y financieros que llevaron a la paralización.
- La modalidad de contratación y compra de las tuberías.
- La aptitud técnica de los caños instalados o adquiridos.
- La identificación de contratistas y subcontratistas, un punto clave para determinar si Monti tuvo o no un rol dentro de la cadena de adjudicaciones.
Hasta el momento, el Ejecutivo no respondió.
Mientras la Provincia destina dólares cada mes para cancelar el crédito kuwaití, el Acueducto Gran Tulum continúa paralizado, en un limbo técnico, político y financiero.
Las respuestas oficiales aún no llegan y las sospechas siguen creciendo alrededor de una obra que, pese a su importancia estratégica, enfrenta su período más oscuro desde que fue anunciada.






